«Las palomas son mi vida»

xosé m. cambeiro SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

Dice que el campeonato mundial colombófilo de Santiago fue un éxito

25 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

José Francisco va a cumplir su segundo mandato como presidente de la Real Federación Colombófila Española y medita su continuidad o su retirada. Lleva ocho años en el cargo, obtenido por unanimidad, y ha logrado los mayores éxitos en el deporte de la colombofilia. Nació en la rúa do Olvido, en Sar, ayudó al cura de la colegiata y se llevó su primer impacto emocional cuando vio irse al sacerdote: «Se marchó con una mujer». Con 16 años, Paco conoció en el barrio a su chica, con 13, y hasta hoy.

Como en su casa no había ni para velas, se dedicó a la cría de palomas y conejos para su venta en la Plaza: «Compraba pienso e iba a las huertas a robar verduras y hierba para sostener a los animales». Su afición por los bichos la heredó de su abuelo. Un día encontró una paloma renqueante en la calle, la cuidó y su padre le compró algunas más. De ahí a la colombofilia solo había un paso, y amigos como David le ayudaron a darlo.

Con su palomar en Olvido y sus primeras palomas mensajeras se lanzó al ruedo colombófilo. Desde entonces ya llovió. «En relación a aquella época cambió el transporte, que se hacía en ferrocarril por medio del ejército, y hoy se hace en vehículos para transporte de palomas». Cambiaron también las exigencias sanitarias, hoy más estrictas, y las distancias en las sueltas de palomas, ahora más largas. Se han hecho sueltas de Lloret de Mar a Santiago (900 kilómetros) y hubo aves que llegaron el mismo día. «Pero eso no es lo normal», advierte Paco.

Es igual que el atletismo: «Hay atletas con distinta capacidad y para diferentes distancias y a las aves les ocurre lo mismo». Existen animales de calidad, bien cultivados y cruzados con otros de pedigrí y, claro, salen cracks como en el fútbol.

La primera suelta de palomas que hizo José Francisco fue de 25 kilómetros. «Me causó mucha emoción recibir las palomas desde los distintos puntos», dice recobrando su alegría juvenil. Sus alegrías de adulto fueron el campeonato internacional de Colombódromo (2007), el campeonato de España de As Paloma de dos años y el vicecampeonato de As Paloma de tres años. La relación de logros es más larga, pero «el mayor éxito es la cantidad de amigos que hemos hecho mi mujer y yo en el mundo de la colombofilia».

Un antes y un después

Mantuvo incluso alguna charla con la reina Sofía, muy aficionada a la colombofilia. Con la gripe aviar haciendo estragos y vetando el vuelo de las palomas («fueron los momentos más críticos de mi mandato»), la reina le aseguró: «No se preocupe, presidente, que esto se va a arreglar pronto». Y atinó. «Al año siguiente me recordó su predicción cumplida», dice.

Santiago se convirtió en el 2004 en la sede de un campeonato del mundo de colombofilia. Las palomas mensajeras hicieron el Camino de Santiago. «Participaron 23 países y fue un gran éxito a nivel internacional. Hubo casi un millar de personas en la prueba final. Ganó Chile. A nivel internacional esta competición marcó un antes y un después en el campeonato del mundo», asevera Paco, que destaca el apoyo del Xacobeo.

La Federación mantiene un convenio con la Secretaría Xeral de Deportes. ¿Y con el Concello? «Tuvimos apoyo, pero ahora no hay dinero». En Compostela hay ahora mismo 28 colombófilos. «Cada uno tiene sus instalaciones adaptadas a su terreno y a sus posibilidades económicas. No hace falta tener grandes instalaciones, sino que estén ventiladas, limpias, salubres y, si puede ser, con pocos y buenos ejemplares», señala.

Paco no quiere olvidarse de una cosa: de que el mundo de la colombofilia entre en los colegios, y de que los escolares salgan a la naturaleza.