Treinta años después de su invención, La Voz de la Escuela renueva su compromiso de seguir creciendo y educando
05 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.os primeros niños que tuvieron en sus manos La Voz de la Escuela están ahora cumpliendo los 40 años o acercándose a esa edad. Y el suplemento que ellos manejaron en clase como una experiencia pionera sigue haciendo el mismo servicio (o mejor) en los colegios de Galicia. Tanto tiempo después, crecido y maduro como aquellos chicos; pero, como entonces, absolutamente fresco, absolutamente útil y absolutamente necesario.
Fue una idea atrevida, digna de aquella generación que tenía hambre de reinventar el mundo. Y germinó rápidamente en el campo maravillosamente cultivado de La Voz de Galicia. En su Redacción -alentada por el mismo editor comprometido de hoy- se acogía como lo más natural cualquier proyecto relevante, y muy especialmente si tenía la condición de difícil, imposible o utópico. Este consistía no solo en escribir unas páginas didácticas, ingeniosas y llenas de propuestas de actividades para los escolares. También se proponía estimular la temprana relación de los niños con el periódico, que es lo mismo que decir con la cultura viva y con el mundo real.
Y ese fue el éxito: el periodismo (lo que está ocurriendo) aportó valor a la escuela; y la escuela (el conocimiento) aportó valor al periodismo.
Aquel reto utópico fue coronado tan brillantemente que ya se ha integrado en el ADN de La Voz. Es uno de sus rasgos esenciales. Por eso el suplemento ha alcanzado el número mil. Por eso el programa Voz Natura implica cada curso a miles de escolares de toda Galicia en defensa de la naturaleza. Por eso el programa Prensa-Escuela convierte al alumno en protagonista con múltiples actividades. Y por eso, treinta años después de su invención, La Voz de la Escuela renueva su compromiso de seguir creciendo, educando y seduciendo.