| Wilco es la guapa oficial de la clase. Sí, esa chica sobre la que existe un consenso acerca de su belleza tal que uno se lo piensa dos veces antes de disentir. Desde que Being There emergiera fue conquistando a todo tipo de fans: desde los que valoraban su apego a las raíces al público indie que los abrazó con Yankee Hotel Foxtrot. Y se convirtió en EL GRUPO, un ente por encima del bien y del mal, excepto para una minoría. Incapaz de hallar la genialidad en ese rock de laboratorio de Jeff Tweedy, me veo inmerso ahí. Considero que Wilco tiene varios discos notables, pero ¿de verdad alguien piensa que lo suyo se puede comparar a los R.E.M. de los ochenta? Ese es el lugar que le otorga la crítica y me temo que faltan muchos escalofríos para llegar ahí. Desde luego esos puzles tipo melodía Neil Young + ritmo kraut + coro Beach Boys + producción soft-rock no permiten, a mi modo de ver, entrar en la lista de los grandes, la de los grupos en los que el contenido trasciende a la forma y alcanza la emoción pura. Será guapa, vale, pero no me derrite el corazón.