Ojo con los SMS «de tarificación adicional»

N. Mirás SANTIAGO

SANTIAGO

La odisea de un usuario para lograr la devolución de 160 euros

01 feb 2012 . Actualizado a las 11:15 h.

Las operadoras tienen la sartén por el mango, pero no siempre llevan las de ganar. Lo sabe bien un ciudadano que consiguió que le devolvieran el dinero cobrado, injustamente, por mensajes recibidos en su línea que jamás había solicitado. Esta persona, que ayer leyó en La Voz lo que le ocurrió a un catedrático jubilado de Santiago [que recibió sendas facturas de Vodafone por 4.740,20 y 565,40 euros], se puso en contacto con el periódico para relatar cómo solucionó un caso parecido. No fue fácil, pero ganó. Lo primero que recomienda es controlar incluso las pequeñas oscilaciones de la factura, ya que es posible que se nos carguen uno o dos mensajes no solicitados que podrían pasarnos desapercibidos. Porque el engaño -dice- es frecuente y de importe considerable».

En su caso, en la factura de su línea Movistar detectó seis cargos anómalos de 1,2 euros bajo el epígrafe «Detalle de mensajes de tarificación adicional». El cargo se le atribuía a la empresa Delecom SL. En la siguiente factura le cargaron otros catorce mensajes similares; en julio, otro tanto: veinticinco mensajes; otros veinticinco en agosto y veintiuno en septiembre.

«En Movistar se lavaron las manos -relata- informándome que son mensajes recibidos en mi teléfono, con pago por el receptor, que responden a un servicio solicitado».

Como en el caso del catedrático, el usuario no había pedido tal cosa jamás. En la web del Registro Mercantil consiguió dar con el emisor de los mensajes, una empresa «inactiva» a efectos del Registro. Y comprobó que CIF de las facturas no correspondía a Delecom S.L, sino a Delicom S.L. Trasladada la irregularidad a Movistar, la compañía le informó que el cliente real es Delicom S.L y le aconsejaron que contactara con Jet Multimedia, «algo así como una mayorista de comunicaciones». De ahí lo dirigieron a Mobile Bridges. Y allí, telefónicamente -cree que lo atendieron desde Holanda-, expuso lo sucedido y su intención de reclamar. Le insistieron en que había activado el servicio voluntariamente. Cuando exigió los detalles del momento y la manera en que se dio de alta y advirtió que denunciaría, sin venirse abajo, le solicitaron un número de cuenta y le reingresaron el dinero: 160,46 euros. El esfuerzo valió la pena.