El tramo Pontepedriña-Silvouta culminará la red de saneamiento
06 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.La longevidad de los proyectos estatales es paradigmática, y Santiago ha tenido claros ejemplos en diversas infraestructuras. Hoy se está viendo en materia de saneamiento, en donde hacen falta décadas para culminar un proceso aprobado por el Estado. El Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente acaba de licitar los servicios de asistencia técnica para la dirección de las obras del colector Pontepedriña-estación de Silvouta, perteneciente al proyecto global San Lázaro-Silvouta.
Las licitaciones de contratos siempre son buenas noticias, y en este caso también lo es, pero al mismo tiempo hay que echarse las manos a la cabeza. A estas alturas se está contratando la dirección de una obra gestada hace casi veinte años. Fue en mayo de 1995 cuando el ministro socialista José Borrell dio luz verde al proyecto de saneamiento de la ciudad, por un importe de 2.000 millones de pesetas (dos millones de euros). La necesidad de modernizar unas infraestructuras obsoletas y la expansión de la ciudad motivaron la decisión de Madrid.
Optimismo
Cambió el Gobierno y la titular de Medio Ambiente, Isabel Tocino, se dio en julio de 1997 una vuelta por Santiago para anunciar que estaba a punto el proyecto de saneamiento San Lázaro-Pontepedriña, que constituía el primer tramo de la actuación y que ya se halla ejecutado. El alcalde Xerardo Estévez mostró su esperanza de que toda la red de colectores estuviese finalizada en el año santo de 1999. Se vio que era un reto muy optimista.
El tramo San Lázaro-Pontepedriña ya está finalizado, pero el trecho hasta Silvouta se sigue resistiendo. Esta actuación fue adjudicada en abril del 2008, pero la mala fortuna se apoderó de ella. La obra le fue encargada a la empresa vasca Befesa y los trabajos fueron avanzando, hasta que empezó a cojear y en los inicios del 2012 ya no había máquinas en la zona. Problemas de carácter presupuestario llevaron a la paralización de la obra. Befesa asumió el proyecto por 21 millones cuando el importe de licitación era de 30. Mucha baja.
Ahora el Ministerio de Medio Ambiente ha decidido retomar la obra. Le llevó muchos meses hacerlo, pero ahí está la licitación de la asistencia técnica para poder desarrollar los trabajos que culminen la red programada en el Sar. Son en torno a quince millones de euros los que restan por invertir de un tramo de 9,3 kilómetros entre el colector-receptor y las conducciones complementarias (aliviaderos de tormentas, conexión con el colector del Sarela y canalizaciones secundarias).
Y hay algo más, la denominación que aún utiliza Madrid va a tener que cambiarse a Pontepedriña-O Souto. Y alargar casi un kilómetro el recorrido. Ahí enlazará con la futura estación depuradora de aguas residuales.