Los hosteleros sufren quejas por ruido «de toda la vida»

La Voz

SANTIAGO

21 jul 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Los hosteleros y responsables de albergues también tienen su palabra en este asunto. Ellos son los encargados de cortar la fiesta a medianoche y sobre ellos recaen las mayores consecuencias.

Responsables del albergue Don Álvaro, en Sarria, donde empiezan la mayoría de jóvenes porque es el tramo mínimo para conseguir la Compostela, asegura que los grupos de muchachos se comportan «respetuosa y pacífica». El albergue municipal de Arzúa afirma que en julio multiplican los huéspedes menores de 30 años. Los responsables del albergue de la Xunta señalan que hay veces que «no se quieren ir a dormir» pero nunca han recibido ninguna quejar por parte del resto de romeros.

El albergue público situado en Arco do Pino, Pedrouzo sufre protestas por el ruido de forma más habitual. Sus responsables explican que «las quejas por barullo son habituales, pero de toda la vida». La emoción de los últimos kilómetros y el ansia por llegar a Santiago llevan a muchos jóvenes a prolongar el día. Los responsables del alojamiento señalan que la masificación del Camino desde Sarria provoca alguna queja entre los peregrinos más veteranos pero desde luego no es algo nuevo.