El ladrón del Códice será juzgado en enero por robar cartas a sus vecinos

La Voz

SANTIAGO

A Manuel Fernández Castiñeiras se le acusa de 162 delitos contra la intimidad

21 oct 2014 . Actualizado a las 16:28 h.

Ya hay fecha para el juicio en el que Manuel Fernández Castiñeiras, autor confeso del robo del Códice Calixtino, deberá responder por robar cartas a sus vecinos de edificio de Milladoiro (Ames). El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia acaba de hacer público que la vista se celebrará el 15 de enero en el Juzgado de lo Penal nº1 de Santiago.

La Fiscalía le acusó en marzo de 162 delitos contra la intimidad y pidió una condena de 243 años de prisión, además del pago de una multa de 2.187.000 euros y, en concepto de responsabilidad civil, indemnizaciones de 1.000 euros por daño moral a 19 personas. La acusación particular elevó entonces la pena a los 885 años de prisión por la comisión de 295 delitos contra la intimidad, 5.310.000 euros e indemnizaciones para los perjudicados que van de los 1.100 a los 7.800 euros.

Dos bolsas con numerosas cartas

Durante los registros que se realizaron durante el verano del 2012 en las viviendas y trasteros de la familia de Castiñeiras -en el marco de la investigación por la desaparición del Códice- los agentes localizaron en dos bolsas numerosas cartas dirigidas a vecinos suyos, algunas de ellas con tarjetas bancarias. Al parecer, la manera en que se sustraían las cartas era selectiva y no afectaba a todos los residentes por igual. Se trataba de «correos de más de un año», según explicaron entonces fuentes del caso. Hasta su detención por el robo del Códice Fernández Castiñeiras residió en un inmueble de la calle Rosalía de Castro de esta localidad amiense.

El ladrón confeso del Códice se encuentra en libertad desde el 30 de enero del 2013, después de abandonar la prisión de Teixeiro, en la que ingresó en julio del 2012. En su día, una parte de los vecinos había solicitado al juzgado que, en caso de concedérsele la libertad provisional, se ordenase un alejamiento del edificio para Fernández Castiñeiras, aunque esa orden no llegó a materializarse puesto que todavía no se había concluido la instrucción de la parte de la causa relativa al supuesto robo de correspondencia.

Manuel Fernández Castiñeiras, exelectricista de la catedral de Santiago, sustrajo el Códice Calixtino de la basílica compostelana en julio del 2011. El célebre manuscrito se recuperó un año más tarde en un garaje de O Milladoiro propiedad del acusado. Para facilitar la gestión de la causa del Códice, el juzgado decidió dividir en dos partes la causa inicial. En la principal se instruyó lo relativo al Calixtino, al dinero y a otros objetos de la Catedral localizados en su domicilio. La segunda se centró en la violación de correspondencia de sus vecinos. La vista por la sustracción de esta joya literaria del medievo todavía no tiene fecha.