Mariñán

Cristóbal Ramírez

SANTIAGO

14 jun 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Corría el año 2000 cuando la Asociación de Periodistas del Camino de Santiago pidió en el pazo de Mariñán a Ana Pastor, entonces subsecretaria del Ministerio de Cultura, que liderara un pacto nacional que dejase al Camino de Santiago fuera de los vaivenes políticos. Como en cualquier país serio, vaya. Seguimos esperando, sin saber si la responsabilidad de bandos y banderías es de tirios o troyanos, o de todos juntos a la vez.

Pero de tarde en tarde surge un personaje que recoge, quizás sin saberlo, aquel espíritu de Mariñán alejado del sectarismo y que cree en el Camino como un todo y, además, con futuro. O sea, la antítesis de Ignacio Santos, el infausto gerente del Xacobeo en el año santo del 2010 y que en su tremenda ignorancia aderezada con una gran dosis de prepotencia llegó a publicar una convocatoria de ayudas a congresos en la que primaba? ¡que no se celebrasen en Compostela!

Volviendo a lo de antes, de vez en cuando aparece alguna persona con dos dedos de frente, ganas de remar hacia adelante y ánimo conciliador que le permita absorber las discrepancias, convertirlas en energía positiva y proyectar el Camino adonde haga falta. Con esa mentalidad pasó por la gerencia del Xacobeo José Paz, y con ese espíritu la ocupa Rafael Sánchez, quien, con fe en que muchas cosas pequeñas hacen una grande, el pasado sábado logró recuperar la peregrinación en la abadía de Finchale, noreste de Inglaterra y auténtica cabeza del Camino Inglés. Rafael Sánchez sale poco en las fotos, pero sería una injusticia que cuando dentro de, digamos, medio siglo se escriba la historia de la promoción del Camino o quizás del Xacobeo no figure su nombre. Y en letras grandes. Conste.