Rescates

Joel Gómez SIN INTENCIÓN

SANTIAGO

El actual gobierno municipal se empeña en promocionar el reconocimiento público de María Miramontes. Entre las diferentes iniciativas que promovió, vale la pena recordar el Bando da Alcaldía del 25 de julio del 2016, donde Martiño Noriega la destacaba como «unha muller que debe ocupar un lugar central na memoria colectiva da nosa cidade pola intensa labor activista que desenvolveu en Compostela». María Rozas, como alcaldesa en funciones, aludió en agosto en Cacheiras (en el homenaje a Ánxel Casal) a su afamada labor de modista, que relacionó con el actual desarrollo de la industria de la moda gallega. Más recientemente se le dedicó la ludoteca de Fontiñas, que es de esperar abra en breve, y que se renombró como Espazo Educativo e de Lecer María Miramontes. Y este curso recuperó un trabajo de Encarna Otero, que editó como cuidada unidad didáctica, en la que se enfatiza su papel como defensora del Estatuto de autonomía de 1936, se refiere su influencia en el Casino o en la editorial Nós, entre otros ámbitos, y se la presenta como «muller responsábel, cariñosa e valente que sempre foi».

María Miramontes figura desde hace tiempo entre los nombres de referencia del exilio gallego, situación a la que se vieron obligadas un valioso grupo de personas perdedoras de la guerra de 1936. Ahora, con esta difusión, comienza a ser más conocida, y reconocida, en la comunidad compostelana, ya desde el colectivo escolar. Se contribuye así al rescate de una personalidad ciertamente relevante.

Muchos más rescates continúan pendientes de una reivindicación semejante. También la merecen y es de esperar que se les llegue a tributar.