Cainitas

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña DE BUENA TINTA

SANTIAGO

02 mar 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

En un rápido repaso a la edición compostelana de La Voz de Galicia, además de esos problemas enquistados que son el pan nuestro de cada día, se escribía ayer de hermosas camelias, del sabor y el olor del queso de Arzúa, de los sabrosos pimientos de Herbón, de la contundencia del cocido y de las filloas que nos recuerdan que todavía es invierno en El Corte Inglés. A todo ello se sumaba una entrevista a un reconocido doctor que hablaba de las bondades de la dieta mediterránea, que no se diferencia mucho de la atlántica porque incluye el aceite de oliva, el vino o la cerveza y el pan, que en Galicia sabe a maná. Por si no fuese suficiente, un estudio publicado esta semana situaba a España como el país más saludable del mundo, por encima de Italia, Francia o Reino Unido. Pero ha tenido que venir ese entrañable músico británico, James Rhodes -que también salió ayer en el periódico coincidiendo con su actuación en Santiago- a decirnos que «a lo mejor no me creéis, pero no os miento si os digo que en España todo es mejor». Y en esa escala suya tiene un puesto de honor Galicia, donde le encantaría tener un apartamento pequeño «para pasar fines de semana y, en verano, desaparecer, comer, alejarme de Madrid y el calor». El pianista tuvo una infancia difícil, pero por esos misterios de la naturaleza humana supo conjurar la maldad aferrándose con desesperación a lo mejor de la vida. Da igual, no le haremos caso. Pese al caldiño, el mar, el marisco, el jamón, la tortilla, la empanada o la siesta, seguiremos combatiendo en esa guerra eterna de las dos Españas que mataron a Machado. Somos autodestructivos y cainitas.