Con evidente e inapelable lógica, si Galicia Calidade publica un libro tiene que ser un volumen de calidad. Lo contrario implicaría dar un merecido tirón de orejas a alguien. Pero el que ese organismo acaba de publicar (no sé si motu proprio con la ayuda de una editorial o, lo que parece más plausible, apoyando a esta) bajo el título de Do abadexo á zorza. Diccionario da comida galega rompe todos los estándares. De concepción, de texto, de fotografía, de diseño y de impresión. Una auténtica y voluminosa obra de arte.
Libros así se hacían antes, en épocas en las que abundaba más el dinero. Seguro que algunos títulos que salieron a la luz fueron simplemente favores debidos a amigos y amigotes. Seguro también que al mismo tiempo se generó una estupenda biblioteca que todo país debe tener y que complementa otras obras de impresión más modesta pero que igualmente deben figurar en el domicilio de cada gallego, como aquellos inolvidables 130 títulos que en su día puso a disposición de la sociedad este periódico.
En estos momentos de recuperación económica procede volver a darle un impulso a ese tipo de libros, a los caros. Como hay que dárselo a la barata y doble colección, roja y azul, de volúmenes editados por el Xacobeo y que junto a algún título que es para olvidar cuanto antes -volvemos a lo de amigos y amigotes- reúnen una muestra magnífica de la investigación llevada a cabo desde el 93 por las mejores mentes pensantes del fenómeno jacobeo. En el infausto 2010 se detuvo todo aquello. Ante el 2021, debe recuperarse.
Y mientras llega ese momento, leer volúmenes como el de Galicia Calidade levanta el ánimo. Y es que hay gente que sabe hacer bien las cosas en este país.