Veredicto común del gobierno local, oposición y Xunta para Acuaes: «Inaceptable»

r. martínez SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

ÁLVARO BALLESTEROS

Gobierno local, oposición y Xunta rechazan el traslado del coste de la EDAR a los vecinos

19 jun 2020 . Actualizado a las 00:33 h.

Nunca tal concordancia hubo entre la oposición, el gobierno municipal y la Xunta en torno a la programación de la nueva depuradora (salvo la de su imperiosa necesidad) como la que manifestaron ayer. No es que hayan dejado en tablas las diferencias por su ubicación ni, mucho menos, que vayan a enterrar las acusaciones inculpatorias sobre por qué se ha llegado al 2020 sin una infraestructura que debería estar funcionando ya y cuyo interés general, pensando en su renovación, fue declarado por el Gobierno central en la primera década de este siglo. No.

La afinidad entre siglas e instituciones está en su respuesta a la propuesta de convenio que la sociedad estatal Acuaes ha remitido a la Xunta y al Ayuntamiento para la financiación de esa instalación. Una propuesta que hace recaer mayoritariamente el coste de la construcción de la EDAR en los compostelanos, algo inaceptable en el pazo de Raxoi y en San Caetano.

«Inaceptable». Así, sin paliativos, calificaba Bugallo una proposición que da por cerrada la vía de los fondos europeos en el período 2014-2020 y que, en su ausencia, descarga el peso de la financiación en la Xunta y el Concello, mayormente en este. La Xunta aportaría el 20 % concertado en el anterior convenio y a Raxoi le correspondería el resto, aunque diferido a lo largo de 30 años (los 30 millones que inicialmente pondría Acuaes) y de 25, la devolución del crédito que complementaría un proyecto que está por encima de los 56 millones, además del IVA.

«Iso é polo que imos pelexar»

En la misma línea se pronunciaba la conselleira de Infraestruturas, Ethel Vázquez, mientras que la junta municipal de portavoces que el PP y el BNG habían urgido el domingo, se reunía en Raxoi. «Non se pode aceptar» que el Gobierno central «pretenda agora descargar nos veciños de Santiago» las consecuencias de haber accedido a la demanda de Martiño Noriega de modificar el proyecto «sabendo que iso supuña a perda dos fondos europeos cos que se prevía financiar a obra», decía la conselleira. Vázquez acusaba a Noriega de haber «condenado ao Sar a seis anos máis de contaminación» cuando había «xa unha solución definida, con proxecto e con financiamento», un argumento muy similar al que desplegó Sánchez Bugallo acerca del cambio de localización del proyecto original de A Silvouta a O Souto que decidió Conde Roa por «intereses políticos», cuando ya había proyecto para sustituir la actual depuradora en su mismo entorno.

«Estamos colleitando o que se sementou ao longo destes anos», dijo Xosé Sánchez Bugallo, «e cada un terá que analizar a súa responsabilidade». También el Gobierno central, defiende. Y en su caso parece por partida doble: «Por terlle feito caso á Xunta e ao Concello» cuando se planteó el cambio del 2011 y por ser la Administración competente en una infraestructura de interés general, extremo este en el que coinciden las demás formaciones y la Xunta. «Iso é polo que imos pelexar», añade.

Bugallo ya le ha hecho llegar su parecer a Acuaes sobre una propuesta que no trató previamente con el Concello, aunque la respuesta oficial tardará algo más. Los técnicos municipales están estudiándola en detalle porque se han encontrado con que Acuaes dice que con las mejoras que se introdujeron hace unos años en la actual EDAR se cumplen los parámetros exigidos por la UE y que por tanto no podría acogerse a los fondos del 2014-2020. Esa es una circunstancia que nunca se había planteado, señalan Bugallo y su predecesor, Martiño Noriega, para quien la propuesta de Acuaes «racha cos compromisos adquiridos coa cidade» y le exige que «se axuste ao falado» y afronte la financiación de la EDAR que había asumido, dice, en su mandato. Y pide a Ethel Vázquez que demuestre «a súa responsabilidade e faga fronte co Concello para esixir un convenio asumible por todos».