Sueños para sobrevivir

Joel Gómez SIN INTENCIÓN

SANTIAGO

01 may 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Este Primeiro de Maio llega con un impacto cruel e inesperado para un amplio número de trabajadoras y trabajadores que han quedado sin empleo, o viven con la amenaza de perderlo. Hay incertidumbre y angustia, abismos repentinos para los que se buscan salidas apresuradas y urgentes. Otro elevado colectivo laboral se enfrenta a situaciones nuevas, la más habitual el teletrabajo, o tener que afrontar responsabilidades en condiciones desconocidas y/o poco habituales. O realizan tareas que no eran especialmente valoradas antes de la crisis del covid-19 y ahora reciben admiración de heroicidad, o casi, con merecimiento. Hay tantos cambios en poco tiempo, que reivindicaciones clásicas de este día tan señalado en el calendario laboral se reformulan, se buscan nuevos sentidos para una realidad que supera las previsiones. Es un momento además difícil para muchísimas empresas, de todos los tamaños: unas cerradas y sin perspectivas; otras que dudan si reanudarán la actividad; igualmente muchas de las que resisten en el mercado llenas de incógnitas. Pocas han prosperado con el estado de alarma.

Pero a pesar del desolador panorama, al que este martes la última Encuesta de Población Activa ha aumentado en Santiago otra dosis de desmoralización, hay que prepararse para cuando todo esto pase. Que pasará. Quizá entonces aparezcan esas novedosas profesiones y empleos de que tanto se habla hace tiempo para responder a nuevas necesidades de este siglo.

Hacen falta sueños para sobrevivir, como dice el proverbio. Y hasta para soñar bien se precisa fortuna.