El conflicto sindical vuelve a afectar a servicios básicos de la Policía Local
SANTIAGO
Los agentes retoman su negativa a hacer horas extra si no se aprueba el plus de festividad
14 jul 2020 . Actualizado a las 18:49 h.El Sindicato Profesional de Policías Municipales de España (SPPME), mayoritario en el cuerpo en Santiago y, por el peso de este colectivo, también entre los funcionarios del Concello, ha vuelto a tomar la decisión de que los agentes dejen de hacer horas extra. Una medida de presión que adoptaron en la recta final del mandato de Martiño Noriega (Compostela Aberta) y que levantaron con la llegada a la alcaldía de Xosé Sánchez Bugallo (PSdeG-PSOE) porque el actual regidor aceptó su principal reivindicación: la aprobación de un plus de festividad que les compense por trabajar sábados, domingos y festivos. Sin embargo, la medida no ha podido convertirse en realidad por la guerra sindical que enfrenta en Raxoi al SPPME con la CIG, por lo que los agentes locales han decidido retomar su negativa a trabajar más allá de su jornada laboral, algo que ya está mermando servicios básicos como el de atestados y el patrullaje nocturno.
El gobierno local quiere aprobar ese plus y lo ha presentado ante la mesa de negociación, pero se ha encontrado con el rechazo frontal de la CIG. El sindicato nacionalista cuenta además en este asunto con el apoyo de CC.?OO. y CSIF, que aunque no han votado en contra se ausentaron de la reunión. Solo UGT apoyó una medida que no solo beneficiaría a policías locales y bomberos, sino a todos los funcionarios que trabajen en festivos. Entre ellos estaría el personal de los centros deportivos y sociales, los ujieres o, por ejemplo, los integrantes de la banda de música municipal.
Ante esta tesitura, en el SPPME suenan de nuevo los tambores de guerra con los que acompañaban cada vez que había pleno al gobierno de Compostela Aberta. La negativa a hacer horas extra compromete la capacidad operativa del cuerpo, ya que los más o menos 135 agentes que actualmente lo componen están muy lejos de los 175 con los que debería contar. Sin efectivos, la única manera de cubrir las necesidades reales es mediante esas horas extraordinarias que los policías vuelven a rechazar hacer. Y los tribunales les han dado la razón, dejando muy claro que tan solo es posible obligarles cuando se trata de necesidades sobrevenidas, que no estaban planificadas, o cuando hay una causa mayor.
Las fiestas y el Xacobeo
La situación puede complicarse aún más porque durante el verano, pese a la excepcionalidad de este año por la pandemia del coronavirus, las necesidades en materia de seguridad ciudadana siempre aumentan por las fiestas del Apóstol. Además, el año que viene será jacobeo y uno muy especial, porque el último se celebró en el 2010. Por ello, la ciudad necesitará contar con su Policía Local plenamente operativa y eso solo será posible si los agentes vuelven a aceptar hacer horas extra.
Las razones por las que la CIG rechaza aprobar el plus de festividad -y su voto es imprescindible porque controla la mesa de negociación- son porque consideran que policías y bomberos ya cobran por este concepto en el complemento específico que reciben. Además, cifran en casi 412.000 euros el coste de la medida y consideran que es un gasto excesivo en un momento en el que «non está garantido o pagamento dos acordos comprometidos polo goberno municipal que teñen que ver coa carreira profesional do persoal municipal».
El SPPME puntualiza que ese complemento específico, en la práctica, no hace que cobren más que los funcionarios que jamás trabajan los festivos, por lo que consideran que es una situación injusta.
El Concello valora alternativas para aprobar la medida y la CIG amenaza con ir al juzgado
La negativa de la CIG, con el apoyo de CC.?OO. y CSIF, a aprobar el plus de festividad en la mesa de negociación del Concello está impidiendo al gobierno local socialista cumplir la promesa dada a la Policía Local, con la que llegaron a un principio de acuerdo en noviembre del año pasado. Tras el nuevo voto en contra del sindicato nacionalista la semana pasada, el ejecutivo que preside Xosé Sánchez Bugallo ha comenzado a estudiar otras alternativas para sacar adelante la medida. La idea es ver qué encaje puede tener jurídicamente, aunque es un asunto de gran complejidad. Una de las posibilidades que se ha valorado es hacerlo vía decreto, pero desde la CIG ya anticipan que irán a los tribunales si se produce un movimiento de este tipo porque consideran que sería una «conducta antisindical» y una «ruptura unilateral do convenio colectivo», señala Xabier Picón.
En las alegaciones que presentaron en la última mesa, la CIG también solicitó que Intervención emitiera un informe para acreditar la legalidad y viabilidad económica del plus de festividad y que se garantice «que non se compromete o cumprimento dos outros acordos» porque el sindicato nacionalista considera que la propuesta del grupo de gobierno busca atender «as demandas dun colectivo de 130 persoas cando os traballadores do Concello son 700 e nós estamos obrigados a mirar por todos e non só por uns», explica Picón, contra el que el SPPME dirigió críticas directas en pancartas durante sus protestas del 2019.
Nada hace presagiar que el conflicto vaya a tener una solución sencilla y cercana en el tiempo, lo que supone un grave problema para el Concello.