Dos mujeres

Cristóbal Ramírez

SANTIAGO

12 ago 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

Kate y Fran acabaron el jueves el Camino Inglés partiendo de A Coruña. Esta fue la primera vez para Fran aunque no para Kate, que repitió y también conoce otros caminos de Santiago. Fran sufre problemas físicos que le impiden recorrer más de diez kilómetros al día y Kate vino con ella para ayudarla.

Hasta aquí, nada nuevo: dos mujeres andando por una varias veces centenaria ruta jacobea como hacen tantas miles más. Lo interesante es que proceden de las islas Orcadas, escocesas y allá metidas por el Atlántico Norte y con dos enlaces documentados con las peregrinaciones medievales a Compostela. Sorprende saber que la actividad jacobea en el archipiélago es constante, con un grupo de personas que, cada una por su cuenta, ha pisado el Obradoiro.

Además, y desde hace siglos, tienen una ruta de peregrinación que remata en su catedral de San Magnus (mandada construir por un conde que visitó Santiago participando en las cruzadas), y estarán encantados si la Iglesia la reconoce como complemento kilométrico para quienes —como estas dos mujeres— partan de A Coruña, y así sumar los cien kilómetros necesarios para recoger la compostela.

¿Conclusión? El bum del Camino ha llegado a los confines del mundo, y las excepciones serán Corea del Norte y quizás algún minúsculo país más. El desafío es ahora tener las ideas claras con el objetivo de manejar ese enorme flujo, porque lo que resulta evidente es que en el corto plazo no va a descender ni mucho menos evaporarse. En otras palabras, es hora —¡y urge!— que todas las administraciones se sienten y sin líneas rojas analicen y encuentren soluciones. Para eso están, por cierto. En las lejanas islas Orcadas seguro que lo celebrarán.