Santi Valladares gana la Copa de la perseverancia con su nieto y su tía Maruja, de 90 años, entre el público

SANTIAGO

El entrenador Santi Valladares celebra el título conseguido con la medalla de campeón
El entrenador Santi Valladares celebra el título conseguido con la medalla de campeón Juan Carlos Caval | EFE

El Peñíscola logró el primer título de su historia de la mano del entrenador santiagués

26 mar 2025 . Actualizado a las 12:35 h.

Como jugador, Santi Valladares fue el primer internacional gallego en fútbol sala. Como entrenador, acaba de conquistar la Copa de España, contra pronóstico, al volante de un Peñíscola al que llegó en el 20121, cuando estaba en Segunda. No pudo lograr el ascenso al primer intento, pero sí al segundo. Y ahora acaba de tocar la gloria. Ni las bajas de peso de Pani, Quintela y Elías frenaron a un conjunto castellonense muy sólido, que se impuso en la final al Palma Futsal 3-4. En cuartos había apeado al Cartagena en los penaltis, y en semifinales al Barcelona, 8-2.

En el caso de Valladares, es también el triunfo a una larga carrera remando desde abajo, no siempre en condiciones favorables. En Compostela estuvo durante casi tres lustros, en el Lobelle, después Santiago Futsal. Empezó con el filial y las categorías inferiores, cuando Venancio López estaba al frente del equipo. Vivió las últimas temporadas en la élite como primer entrenador y siguió en Segunda División. Cerró su etapa muy enfadado con la directiva. La misma con la que habían sorteado momentos delicadísimos. Entre ellos, el célebre partido ganado al Jaén, en el que jugadores y técnicos estaban pendientes del juego y de las noticias que llegaban desde la grada para saber si las gestiones de ultimísima hora evitaban la desaparición del club. Salvaron aquel escollo sobre la bocina. Pero no pudieron evitar el divorcio años después.

Paso intermedio por Ceuta

Le tocó hacer las maletas y tras pasar por el Ceuta, Santi Valladares se puso al frente del Peñíscola. En cuatro años lo ha llevado de Segunda al título de Copa, en un crecimiento continuo. Es un equipo reconocible, con el mismo espíritu que en su día implantó en el Santiago Futsal, después de un viaje a Japón en el que conoció una historia que le impactó. Hacía referencia a una tribu africana en la que un adulto ponía una cesta de fruta en el centro exacto de un círculo formado por chavales, a quienes instó: «El primero que llegue se lleva toda la comida». Pero los chavales decidieron ir todos juntos y alcanzarla al mismo tiempo. Después explicaron por qué: «Ubuntu, yo soy porque nosotros somos».

Ganó el colectivo, como en la Copa de España. Y a sus 61 años, Santi Valladares pudo disfrutar de la probablemente mayor alegría deportiva de su larga carrera. Y pudo hacerlo rodeado del afecto de los suyos, entre ellos su nieto, Santi, de un añito, y su tía Maruja, con los 90 ya cumplidos y a quienes todos conocen en la familia como madrina. No dudó en subirse al tren para cruzar la península hasta Murcia para estar en la gran cita. Tampoco faltaron sus hijos, su esposa, su nuera y varios primos que acompañaron al técnico santiagués en una jornada que acabó siendo redonda.

Asimismo, le llegaron un sinfín de felicitaciones de rivales, entre otras la de Juanjo Catela, que ahora milita en el Barcelona y en su día trabajó a las órdenes de Santi Valladares en Compostela. El técnico lo recondujo y lo encarriló, y el ahora internacional no lo olvida.