Rafael López: «La brecha entre financiación pública y privada en cáncer no es presentable en un país moderno»

SANTIAGO

El jefe de oncología del Clínico de Santiago afirma que se ha avanzado en todos los campos de la oncología y destaca el salto que supondrá la protonterapia
22 may 2025 . Actualizado a las 08:55 h.El jefe de oncología del CHUS, Rafael López (Vilamartín de Valdeorras, 1959), participa mañana en una mesa redonda organizada por la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Santiago bajo el título Protonterapia, desde Santiago para Galicia, una técnica que, señala López, va a situar a España «como el país con la radioterapia más avanzada en los próximos años».
—¿Qué va a suponer la protonterapia en la sanidad pública?
—Probablemente es la radioterapia del futuro y un avance importante. Que la Fundación Amancio Ortega ponga en marcha diez sistemas de protonterapia es un salto cualitativo exponencial y España va a ser el país con la radioterapia más avanzada en los próximos años. Las ventajas son fundamentalmente más precisión y menos toxicidad.
—¿Cómo trabajarán los servicios de oncología de los hospitales con el centro de protonterapia?
—Creo que el Sergas debe establecer un protocolo. Para situaciones tan singulares como el tratamiento con protonterapia no habrá ningún tipo de problema, se discutirá en los comités de tumores y se abrirá una vía preferente. Con otras autonomías se establecerán protocolos de derivación, así como con Portugal. Hay que pensar que uno de los objetivos del plan europeo del cáncer es lograr una sanidad transfronteriza y transregional.
—Se habla de la protonterapia, pero en oncología se avanza en muchos campos.
—Afortunadamente se avanza en todos los campos. Es el área en la que más se investiga y eso dará sus frutos en relativamente poco tiempo. El que a mí más me atañe es la biopsia líquida, que todavía será más importante en los próximos años. Abarca desde las enfermedades ya avanzadas, en donde nos ayuda a elegir cuál es el mejor tratamiento; a decidir si el paciente tiene o no enfermedad y poner un tratamiento o quitarlo; y, finalmente, en el diagnóstico precoz, que es la gran esperanza que tenemos pero que todavía tardará un poco.
—¿Está implantada en la práctica clínica para ver qué tratamiento está funcionando mejor?
—No está completamente implantada porque va muy ligada al desarrollo farmacológico. Si hay fármacos que atacan una diana y eso lo podemos ver por biopsia líquida, entonces se empieza a implantar, pero hacer biopsia líquida a ciegas no tiene sentido.
—Se investiga mucho en cáncer con fondos públicos, ¿y con fondos privados?
—En España tenemos un déficit muy importante de financiación privada. Hay que poner los mecanismos para revertir esta situación, el gap (brecha) entre la pública y la privada no es presentable en un país moderno.
—¿Es algo que afecta especialmente a España o a toda Europa?
—De los países grandes, el peor es España, con mucha diferencia además. Inglaterra, Alemania, Francia... Esos países tienen mecanismos y leyes, al final se trata de tener una ley de mecenazgo y facilidades para que el dinero privado invierta en lo público, en filantropía, que fundamentalmente se orienta a investigación y a cultura.