Todo normal

Cristóbal Ramírez

SANTIAGO

07 jul 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Ala vuelta de un viaje compruebo que todo está en su sitio en este país de sorpresas. No en Madrid, digo, sino en Santiago. Normal que el fiscal jefe y un buen grupo de jueces hagan huelga aunque el Consejo General del Poder Judicial haya dicho que no cabe la huelga en esa profesión. Como además parece ser que a ellos no les descuentan en la nómina, los trabajadores de la limpieza, los camareros de una docena de restaurantes y los jardineros están comprobándolo con el fin de organizar otra protesta. No les vas a explicar que en Francia, por ejemplo, es el fiscal el que instruye los casos —cosa que aquí quiere el Gobierno y una de las causas por las que se indigna una parte de sus señorías—, y en Estados Unidos, ni eso: es la policía.

Para ponerme al día pregunto si la comisaria de Santiago, la directora de El Corte Inglés y los jefes militares de la zona (incluido el aeropuerto militar de Lavacolla) van a hacer huelga también o no, y resulta que no, que tienen la cabeza bien amueblada y no andan para tonterías sino para hacer que el país funcione. Quedo más tranquilo, oiga.

Veo que en Raxoi la alcaldesa ha colgado la bandera palestina. Aplaudo con las orejas y no me sorprende que no haya colgado al mismo tiempo la de Ucrania, no vaya a pensar el señor Putin que el Bloque y quien le apoya está contra la invasión de un país soberano al cual apoyan Madrid (lagarto, lagarto) y Bruselas.

Y llego a tiempo para ver que mi amigo Jonatan, ahora llamado artísticamente Nyan Boe, ha presentado su primera producción en un acto que fue muy emotivo. Lo ha hecho con el salón de actos de Sigüeiro casi a tope. El tipo es grande de cuerpo y alma. Se lo merece.

En resumen: todo normal.