El Concello de Santiago recurrirá la resolución del IGVS sobre la zona tensionada mientras ambas instituciones fijan una reunión para el 1 de septiembre
SANTIAGO
La portavoz del gobierno local, Míriam Louzao, reiteró que insistirán hasta que la Xunta les habilite para topar los precios del alquiler
12 ago 2025 . Actualizado a las 14:32 h.Lograr la declaración de Santiago como zona residencial tensionada continúa entre los objetivos prioritarios del gobierno local liderado por Goretti Sanmartín. Así lo confirmó este lunes la portavoz del ejecutivo municipal, Míriam Louzao, que desgranó los pasos que se están siguiendo. El primero ha sido solicitar al Instituto Galego de Vivenda e Solo (IGVS) una copia completa del expediente en el que resolvía que Raxoi desistía de su solicitud al no responder a varios requerimientos reclamados en julio. Según la teniente de alcaldesa, entienden sobre esta cuestión que existe información a la que no han tenido acceso, ya que valoran que en la resolución se daban menos explicaciones que en la nota de prensa remitida por la Xunta a los medios de comunicación.
Louzao explicó que formularán recurso de reposición sobre la decisión del IGVS, que tiene que resolver la propia Consellería de Vivenda, y con la que Raxoi busca que se continúe con la tramitación sin necesidad de realizar una nueva solicitud. Adelantó también que técnicos del área de urbanismo de Raxoi y los del IGVS se reunirán a la vuelta de las vacaciones: el próximo 1 de septiembre. «Entendemos que non se trata da entrega de máis datos, nin de xuntanzas», afirmó la nacionalista, que reiteró que lo harán porque lo importante es «que se declare Santiago como zona residencial tensionada», lo que considera fundamental para que «se poidan conter os prezos do aluguer».
El conflicto
El proceso, que comenzó el 26 de mayo con la solicitud del Concello a la Xunta, saltó por los aires la pasada semana, cuando el IGVS notificó a Raxoi que entendía que desistía de su objetivo al no responder a varios requerimientos solicitados el 8 de julio. Desde el ejecutivo local habían remitido su respuesta el 24 de ese mismo mes, aunque el instituto dependiente de la Consellería de Vivenda consideró que solo habían realizado algunas modificaciones formales, sin llegar a culminar todas las enmiendas solicitadas. Por ello, tiró proceso abajo.
El movimiento no agradó al equipo liderado por Goretti Sanmartín, siendo su edil de Urbanismo, Iago Lestegás, el que salió a dar la cara. Afirmó que se veía una clara finalidad política en el movimiento de la Xunta, a la que acusó de no querer solucionar el problema del alquiler. Explicó que Santiago cumplía sobradamente los criterios para ser declarada zona residencial tensionada y afirmó que insistirían hasta conseguirlo.
En los requerimientos del IGVS, el informe identificaba más de una veintena de «deficiencias» en la documentación enviada por el Concello. Entre ellas, el uso de los datos de un portal inmobiliario en uno de los informes. También criticó la poca colaboración de Raxoi a la hora de ceder suelo a la Xunta para construir vivienda protegida, además de afirmar que el plan de medidas complementarias a la zona tensionada eran genéricas y carecían de rigurosidad.