Santiago ha generado veinte toneladas de compost con el modelo actual de reciclaje
SANTIAGO

El municipio tendrá quince islas tras colocar estos depósitos en el Campus Vida, A Almáciga y el parque Xixón
22 ago 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Generar menos basura y residuos es uno de los objetivos marcados a nivel mundial para mejorar la gestión de los recursos naturales del planeta y reducir la contaminación. Y para conseguirlo hay hábitos muy sencillos que se pueden hacer en casa sin coste alguno. En Galicia el modelo más implantado es la separación de productos en distintos tipos de contenedores, mientras que en Santiago este sistema se diversifica a la hora de tratar los restos orgánicos mediante el uso de composteros domésticos, islas de reciclaje y el contenedor marrón. Con cerca de dos mil depósitos instalados en viviendas unifamiliares del rural de Compostela, Raxoi anunció la pronta apertura de tres islas de reciclaje en zonas en las que se considera que hay demanda para su buen uso. Una de ellas, que estará operativa cuando arranque el curso universitario, se instalará en el Campus Vida a la altura de la Facultade de Matemáticas. Las dos restantes se repartirán en el parque Xixón (entre la Avenida do Burgo das Nacións y la rúa do Porto de Vite) y en rúa do Pino, en el barrio de A Almáciga.
Además de estos nuevos puntos para arrojar restos orgánicos, el Concello ha confirmado que la elevada demanda que desde marzo ha tenido este sistema en Vidán ha provocado la ampliación de los depósitos existentes, lo que permite triplicar la capacidad de los módulos existentes. El refuerzo de este modelo de compostaje y las nuevas islas fueron anunciadas ayer por el concejal de Sustentabilidade Ambiental e Servizos Básicos, Xesús Domínguez (BNG), que aprovechó su comparecencia para hacer balance de esta política, defendiéndola como «un proxecto que dá resultado».
Como prueba de la apuesta de Santiago por la transformación de restos orgánicos en compost Domínguez confirmó que desde el inicio de este modelo se habían transformado sesenta toneladas de restos orgánicos en veinte toneladas de compost. «Somos unha cidade que se preocupa polo medio ambiente, que dá exemplo e que aposta pola sustentabilidade», afirmó Domínguez, que también destacó las ventajas del compostaje, una práctica que, resaltó, «permite reducir a factura do lixo, aforrar custos de tratamento e ao mesmo tempo xerar un recurso valioso, o compost. E do que antes era un residuo, agora facemos un recurso que volve á terra».
La resultante de veinte toneladas de compost elaboradas en Santiago puede aumentar de forma significativa teniendo en cuenta los estudios que señalan, según destacó el edil de Sustentabilidade, que la producción estimada de residuos orgánicos generados es de medio kilo por persona y día, lo que supone en torno a una media tonelada generadas por una familia durante un año, unos restos «que poden converterse en abono para as hortas e os xardíns da nosa cidade». Para Domínguez, que «unha bolsa de restos de comida, cascas de froita e a poalla do café, que normalmente tiraríamos, pase a un composteiro e se converta en compost, e ese compost despois vai parar ás hortas veciñais, aos parques e mesmo aos nosos xardíns, é a mellor definición da economía circular: o que sae das nosas cociñas pode volver en forma de vida ás nosas hortas e zonas verdes».
La transformación directa, la más eficaz
Santiago oferta tres modelos de compostaje adaptados al perfil ciudadano y al lugar en el que vive y que tienen distintos niveles de eficacia y sostenibilidad. El que mejor resultado da, según desgranó Domínguez, son los composteros individuales, pero tienen ciertos condicionantes, ya que solo se pueden instalar en viviendas con un espacio mínimo al aire libre de cincuenta metros cuadrados. Para tener uno de estos depósitos simplemente hay que solicitarlo al Concello a través de la página web del programa Santiago Sostible.
La segunda opción por criterios de eficacia y sostenibilidad son las islas comunitarias, repartidas por Salgueiriños, Avío, Galeras, Santa Marta, Eugenio Granell, San Lázaro, Volta do Castro, O Vieiro, Federica Montseny, calle Mónaco, Vidán y CIFP Compostela. A ellas se añadirán las anunciadas para el Campus Vida, parque Xixón y Almáciga. Tanto este modelo como el anterior no generan ningún tipo de residuo y el compost que producen puede se de muy alta calidad se sigue el sencillo consejo de arrojar solamente restos orgánicos, excluyendo excrementos. Para utilizarlos simplemente hay que arrojar los residuos orgánicos en las islas y cubrirlos con restos de podas que están en un depósito. El vecindario puede pedir una isla, pero esta debe ubicarse en una zona verde municipal.
La tercera opción es el contenedor marrón, arrojando los restos en bolsas compostables y utilizando la tarjeta gratuita de acceso que entrega el Concello previa solicitud. Estos restos se envían a Sogama para su compostaje, por lo que hay un gasto energético extra, de ahí que Raxoi invite a utilizar sobre todo los dos primeros.