La PAU arranca en Santiago: «Tampouco podemos dicir que antes non se copiara»

Álvaro Sevilla Gómez
Álvaro Sevilla SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

La capital gallega recibe a 2.472 jóvenes de su área para la realización de una prueba de acceso a la universidad donde la tecnología obliga a reforzar la seguridad

03 jun 2026 . Actualizado a las 21:27 h.

Hubo una época en que la prueba de acceso a la universidad (PAU) se llamaba selectividad y en la que el temor era suspender y no subir la nota media de bachillerato. El pasado año, el 95,58 % de los alumnos gallegos aprobaron el test, pero incluso así lo que no cambia jamás son las caras de angustia, los nervios y las ojeras por las noches sin dormir en las puertas de los centros que acogen los exámenes. «Apruebo seguro, estoy para sacar un nueve», admite un joven en la entrada de la Facultade de Ciencias da Comunicación de Santiago, que apura un pitillo mientras no para de moverse. ¿Para bajar la ansiedad? «Sí, sí», admite antes de arrojarlo al suelo y entrar de nuevo en el edificio, donde lo esperan unos compañeros riéndose. «Tenías que ser tú», le dice uno antes de dirigirse al aula donde dentro de 15 minutos tendrán que completar el examen de Lingua Castelá e Literatura.

Tras analizar un texto sobre la última reina del pop, Rosalía, y su disco Lux, contarán con media hora de descanso antes de elegir entre Historia de España o de la Filosofía. A Víctor Arce, delegado de la rectora de la USC en la CIUG, estos días le tocará moverse entre los campus de Santiago y Lugo. Porta un aparato negro con dos antenas que detecta si algún estudiante está utilizando dispositivos tecnológicos para copiar. Si durante años los pinganillos fueron la principal preocupación de los organizadores de la PAU, ahora lo son las gafas inteligentes. «Poden sacarlle unha foto ao exame, enviala e que outra persoa lles diga todas as respostas», precisa Arce.

En las aulas de menor tamaño, dos docentes controlan a los jóvenes, mientras que en las más grandes hay tres. Todos se encargarán de supervisar que nadie copie. Las viejas artimañas se siguen utilizando, especialmente las chuletas y una que no exige preparación; copiarle al compañero de al lado. «Tampouco podemos dicir que antes non se copiara na selectividade», afirma Arce, cuyas palabras evidencian que la tecnología ha cambiado el mundo, pero en el fondo seguimos siendo iguales.

Los profesores que vigilan las pruebas podrán solicitar a los alumnos que muestren sus gafas, sus calculadoras o sus bolígrafos
Los profesores que vigilan las pruebas podrán solicitar a los alumnos que muestren sus gafas, sus calculadoras o sus bolígrafos Xoán A. Soler

Las lenguas extranjeras abrirán la segunda jornada de exámenes

La prueba de acceso a la universidad (PAU) continuará mañana y finalizará el jueves. La jornada se abrirá este miércoles con el examen de primera lengua extranjera. Los alumnos podrán elegir entre las materias de Inglés, Francés, Alemán, Portugués o Italiano. Será el primero de cuatro bloques, que finalizarán a la tarde con otro test a escoger entre Química, Xeografía, Deseño o Literatura Dramática.

La última jornada de la PAU arrancará el jueves a las 9.30 horas con Lingua Galega e Literatura y se cerrará a las 11.30 con un test a elegir entre Matemáticas II, Latín II, Artes Escénicas, Debuxo Artístico II, Análise Musical II o Ciencias Xerais. A la una de la tarde, los 2.472 alumnos que se examinan en la capital gallega serán libres.

La Facultade de Química de la USC es la que acoge a un mayor número de alumnos: 573. En Ciencias Políticas e Sociais se examinan 311; por los 415 de Dereito; los 406 de Ciencias Económicas e Empresariais; los 404 de Ciencias da Comunicación; y los 363 que se dieron cita en la de Filoloxía.