Esta asturiana logró reconectar en Boqueixón con la naturaleza y ahora desnuda su alma en cada pendiente

BOQUEIXÓN

Mirian Fernández Bico está detrás de la marca de joyas artesanales Ceramicamente
28 feb 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Hace un año y medio se instalaron en Boqueixón una asturiana y su marido rianxeiro, tras haber vivido mucho tiempo fuera. Mirian Fernández Bico siempre tuvo un alma inquieta, creativa y viajera. La ovetense estudió Informática y, al terminar la carrera, hizo las maletas y se fue por Europa, cuenta: «Me fui a Londres, hice un curso de azafata de vuelo y estuve luego en Italia, Alemania e Irlanda. Acabé volviendo a Inglaterra porque allí estaba mi novio, ahora marido, y vivimos durante 13 años allí. Cuando tuvimos a nuestra niña, Alana, que ahora tiene 2 añitos, decidimos que queríamos que tuviera la infancia que nosotros tuvimos, más conectada con el campo y cerca de la familia».
Mirian (un nombre que tiene su historia, porque su abuela se lo puso a su tía así —tal y como le sonaba, al no saber escribir muy bien— y lo heredó ella en homenaje) quiso aprovechar la baja de maternidad y el cambio de etapa para reconectar también con la naturaleza y con su esencia, poniendo en marcha un proyecto de joyería artesana contemporánea en el que exhibe su alma y sus vulnerabilidades.
«Empecé a darle forma a Ceramicamente cuando llegamos a Boqueixón, aunque la tienda online la abrí hace algo menos de un mes. Desde niña me encantó crear. Iba a clases de pintura, de música, a cuanta exposición había... me apuntaba a todo. Comencé a hacerme mis accesorios y abalorios. Y, con 18 años, ya usaba cerámica polimérica para fabricar a mano piezas divertidas para mí, mi familia, amigos y conocidos. Era un hobby, que me permitía desconectar. Trabajé mucho en el mundo corporativo, lleno de trajes y máscaras, donde no hay apenas espacio para la creatividad y al llegar a casa tenía mi pequeño estudio de cerámica, en el que podía volver a sentirme más humana y recargar energías. Era casi terapéutico», explica la emprendedora.
«Cuando nos mudamos aquí, me traje mi torno y mi horno de Inglaterra, ya con la idea de apostar por este proyecto. Llevaba un tiempo pensando en ello, porque trabajar las piezas en el taller me ayuda a conectar conmigo misma, aceptar las vulnerabilidades e imperfecciones y mostrar quien realmente eres. Y monté en el bajo de la casa mi rinconcito para trabajar, rodeada además de naturaleza, al lado de un río... el lugar es idílico», añade Mirian.
Con la sostenibilidad, diseños exclusivos y la calidad por bandera, la artesana busca crear piezas «cómodas y ponibles, que valgan para todas las ocasiones, y que transmitan mensajes como el amor propio o la aceptación de los errores a través de las texturas y el movimiento. De los momentos en que te encuentras bien salen obras armoniosas y otras son una explosión de creatividad. Hago líneas muy limitadas, en las que todas las piezas tienen su pequeña distinción. Algunas son de cerámica gres, pero la gran mayoría son de porcelana, blanca o negra, lo que me ayuda también a transmitir contrastes y buscar ese equilibrio entre las luces y las sombras de la vida. Utilizo para las bases fornituras de plata de ley con un baño de oro de 18 kilates, fabricadas también en España. Para mí es importante que todo sea a mano». Aunque ahora hace sobre todo pendientes, la idea es ampliar su línea de accesorios en un futuro e incluso hacer piezas decorativas para el hogar.
La acogida, por ahora, está siendo muy positiva, celebra Mirian, volcada ya en el diseño de su colección de primavera y con muchos proyectos de futuro rondándole la cabeza. «Ya hay tiendas a las que les gustaría que diseñe algo en exclusiva para ellas, pero todo se andará», comenta la vecina de Boqueixón, una mujer prudente que prefiere para Ceramicamente un avance lento pero seguro, que le permita compaginar este proyecto con la maternidad y disfrutar de ambas cosas.