La reforma de la planta baja del edificio municipal para reducir los contactos costará 226.000 euros
01 may 2020 . Actualizado a las 05:00 h.Guardar las distancias será una de las huellas que dejará el covid-19 en la sociedad durante bastante tiempo. Anticipándose a ello, el gobierno local prevé la ejecución de una reforma en el Concello (Michelena 30) para garantizar la salud tanto de los trabajadores como de los ciudadanos que accedan para realizar gestiones.
Lo anunció ayer el alcalde, que señaló que lo más inmediato será la reforma de la planta baja, donde se ubican el Rexistro Xeral y el Padrón. Se modificarán los accesos creando dos «circuítos» diferenciados, uno para ir al Rexistro y al Padrón, y otro para acceder al resto del edificio. Además, se individualizarán y separarán los puestos de los trabajadores, se instalarán mamparas de protección y habrá más espacio de espera que permitirá mantener esos dos metros que fija el Concello entre persona y persona.
El proyecto de reforma de la planta baja está valorado en 226.000 euros y se ejecutará por la vía de urgencia, invitando a tres empresas locales a presentar sus presupuestos. La idea es iniciar las obras el 18 de mayo y que estas duren dos meses. Mientras estén en ejecución, el Rexistro y el Padrón se trasladarán a la Casa da Luz.
Además, el Concello espera recibir el 30 de mayo la obra de la nueva sede municipal en la Rúa dos Ferreiros. Se pretende iniciar el traslado de los servicios económicos y urbanísticos lo antes posible con el fin de liberar otras dependencias, donde también habrá redistribución de espacios para evitar la cercanía tanto entre trabajadores como con los ciudadanos que acudan a realizar trámites.
La cita previa y la videoconferencia se convertirán en habituales en la gestión municipal
Los cambios físicos que se ejecutarán en el Concello -primero en la planta baja y luego en el resto de dependencias- motivados por la pandemia del coronavirus se complementarán con otras medidas, según adelantó el alcalde, Fernández Lores.
Así, señaló que dentro de la reorganización municipal en la que se está trabajando desde hace algunas semanas de cara al «día despois do estado de alarma», se contempla la posibilidad de «implementar fórmulas como a cita previa e a atención por videoconferencia naqueles casos que sexa posible».
Lores insistió, en una comparecencia ante los medios de comunicación, en que «no goberno do Concello de Pontevedra estamos traballando sistematicamente desde o primeiro día do estado de alarma», y recordó que «a nosa posición global a respecto do traballo político das distintas Administracións é que ten que ser un traballo político a full time, pero con sensatez, prudencia e responsabilidade».
El alcalde insistió en que las actuales circunstancias constituyen «unha situación descoñecida, cambiante, e que depende de moitísimos factores». Subrayó que en este momento la prioridad es afrontar la crisis sanitaria, pero sin descuidar esas decisiones que se refieren a la progresiva desescalada del confinamiento, «e a preocupación perfectamente xustificada pola situación económica e social que vai vir como consecuencia do estado de alarma».