Un anuncio a cuentagotas

La Voz

SELECTIVIDAD

LA NUEVA NORMA

25 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

La nueva Ley de Calidad de la Enseñanza, que Pilar del Castillo debate ahora con los distintos sectores sociales y cuyo borrador, según anuncia, se presentará en breve, ha sido un anuncio hecho a cuentagotas, como un meditado sondeo para medir la reacción provocada por las distintas medidas previstas. El anuncio del cambio en los contenidos mínimos de la Educación Primaria es sólo el último capítulo. La polémica reválida. A principios de este mes, la secretaria general de Educación, Isabel Couso, habló por vez primera de la implantación de una reválida al final del Bachillerato, medida que se justificó en los mediocres resultados académicos debidos, según fuentes ministeriales, a la indisciplina en las aulas y la desmotivación del profesorado. La oposición criticó la medida por suponer «un contrasentido» con la eliminación de la Selectividad impulsada por la LOU (Ley Orgánica de Universidades). La medida no tardó en desatar las quejas de los estudiantes, que convocaron distintas huelgas de protesta. Nuevos itinerarios de la ESO. Otra de las medidas adelantadas por el ministerio antes de la presentación oficial del anteproyecto de ley es el cambio en los itinerarios de la ESO. Se tratará de implantar, a partir del tercer curso de ESO, tres alternativas de estudio diferentes para dar distintas opciones a los alumnos que quieran estudiar bachillerato, formación profesional o abandonar los estudios una vez concluida la enseñanza obligatoria. Todos obtendrán el mismo título oficial, pero su formación será más específica según los intereses de cada caso. Elección de directores. La nueva ley cambiará el sistema de elección de los directores de centros públicos. El problema es que faltan candidatos: en más de la mitad de los centros, ningún docente quiere ser director, por lo que la Administración tiene que designar a uno de ellos para serlo. Esto provoca una falta de liderazgo en los claustros y que los equipos directivos cambien con demasiada frecuencia. La falta de incentivos -no sólo económicos- para acceder al cargo es la causa, por lo que el Gobierno ha prometido medidas para hacer atractiva esta función. Fin de la promoción automática. Una de las medidas que se prevé que contemple la nueva ley es el final de la promoción automática entre cada ciclo, de modo que los alumnos tengan que cumplir unos objetivos mínimos por curso y puedan repetir en el caso de no estar cualificados. El borrador de la ley no incluye, por el momento, la posibilidad de que se implanten de nuevo los exámenes de septiembre. Adelantar el aprendizaje de idiomas. El Gobierno se plantea adelantar a los seis años de edad el aprendizaje de la lengua extranjera, que ahora empieza a estudiarse a los ocho años. Además, tiene el objetivo de fomentar el manejo de varios idiomas adelantando también el estudio obligatorio de una segunda lengua extranjera, que actualmente se estudia a partir de los doce años de forma optativa.