Más «Stranger Things»

Beatriz Pallas ENCADENADOS

PLATA O PLOMO

COURTESY OF NETFLIX

03 dic 2025 . Actualizado a las 12:03 h.

Los cuatro nuevos episodios de Stranger Things han puesto sobre la mesa que sus creadores han venido a despedirse a lo grande, con la abultada chequera de Netflix en la mano, pero que no tienen prisa para ir desenredando ese nudo que mantiene atrapado al público en una de las mayores superproducciones de la historia de la televisión. Hace tiempo que sus capítulos fueron creciendo en duración y efectos digitales de forma inversamente proporcional a sus novedades de guion, una carencia que la acción, el suspense y la ambientación han conseguido suplir con personajes entrañables y promesas de un futuro mejor. Stranger Things llegó para ocupar un hueco que estaba disponible como serie familiar para jóvenes y conquistó, de paso, a muchos adultos encantados de acompañarlos en este viaje a la nostalgia ochentera y al cine dentro del cine, con guiños que han ido saltando de ET y Los Goonies a La gran evasión, Solo en casa y el mismísimo Juego de tronos, con un Vecna transformado en primo hermano del Rey de la Noche.

Los tres primeros capítulos de su última temporada son un aterrizaje de situación en un nuevo Hawkins, ahora confinado, tras las huellas de una pandilla que ha crecido, pero sigue apurando los últimos sorbos del entusiasmo adolescente. El cuarto es una pirueta que pasa a la lista de favoritos de esta historia sobrenatural.