El secuestro de Quini

Beatriz Pallas ENCADENADOS

PLATA O PLOMO

Raúl Arévalo, Gabriel Guevara y Vito Sanz, en «Por cien millones»
Raúl Arévalo, Gabriel Guevara y Vito Sanz, en «Por cien millones» Movistar

29 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Hay una ola vintage en televisión que se ha lanzado a mirar atrás por el retrovisor para desglosar, uno a uno, algunos momentos históricos que guardan dentro el germen de un buen guion. Acontecimientos que espectadores de mediana edad recuerdan a retazos se han convertido en el nuevo manantial de la ficción. El último de ellos es el secuestro de Quini, cuya intrahistoria se retrata en los tres episodios de la miniserie de Movistar Por cien millones, una comedia amena para ver de forma ágil si uno aparca por un momento la idea de que detrás se esconde la tragedia de una familia. En estricta secuencia cronológica, la ficción sería coetánea de Anatomía de instante, ya que el cautiverio del mayor goleador de la Liga de fútbol de aquellos ochenta ocurrió poco después del golpe de Estado, pero los tonos de ambas ficciones son muy diferentes. Sus matices se inclinan más hacia La canción, otra serie con pátina de historia y nostalgia del catálogo de esta misma plataforma. Las tramas son divertidas, porque la tensión de lo que podría derivar en un thriller queda anestesiada por esta aproximación cómica a tres secuestradores novatos y chapuceros que se echaron en brazos de la delincuencia porque necesitaban pagar las facturas. El promotor del disparate, encarnado por Raúl Arévalo, bien podría superar una audición para la próxima película de Torrente.