El triunfo de lo accesorio

SARA DIEZ A CORUÑA

SOCIEDAD

Los complementos arrasan las pasarelas urbanas Los chicos empiezan a interesarse por el circo de la moda La pasarela propone y la calle dispone. ¿Y qué es lo que dispone?, ¿cuáles son las tendencias que pisan las aceras gallegas? Las respuestas a estas metafísicas preguntas están en el pantalón pirata, caído en la cadera; el top halter, en cristiano, camiseta anudada al cuello; o las cazadoras vaqueras o denim.

11 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Aunque los auténticos reyes del mambo de las pasarelas urbanas son los complementos. Dentro del cajón de sastre de la moda encontramos este año las chancletas playeras, que en lenguaje fashion se llaman thongs, con adornos floripondiosos a ser posible; los bolsos baguette, que deben ser cortos de asa (por favor), o las inigualables pulseras de la suerte. Pero también lo étnico con ramalazos de toro sentado tiene su rincón en la esfera de los accesorios: las plumas, al cuello o en las orejas, según se tercie, serán el adorno perfecto. Todo esto para ella. Pero, ¿y él?, ¿qué se pone un macho-man, siempre tan reacio a la moda por estos lares, para estar a la última? Aparte del collar surfeiro, que puso de moda el hermano ourensano Israel, lo más in en moda masculina está en las camisas de manga corta, con toques hawaianos para los más atrevidos, pasando por la gama de grises o azules para los que apuestan por la sobriedad. Un consejo, no deben cometer el error de abotonarlas, llévenlas abiertas y por fuera del pantalón. Con camiseta por debajo, claro, tampoco es plan de ir enseñando el pecho lobo por Galicia adelante. El colofón en moda veraniega para el caballero lo ponen las sandalias. Pero no unas sandalias cualquiera, de ésta playeras con mil tiras de velcro. No. El momento sandalia viene de la mano o más bien del pie de Boris Izaguirre. Y es que, ya se sabe, que la tele hace estragos en esto de las tendencias. Color, color y más color. Así se puede definir la ropa veraniega de los gallegos este año. El contraste estival viene marcado por la frescura del blanco, el celeste, el rosa o el malva y el calor del naranja, el fucsia o el rojo. Esta paleta de tonalidades asalta bolsos, zapatos o chales formando en las calles un arco iris de moda, el más rico de los últimos años. Los estampados, los cuadros o los dibujos tienen cabida en las prendas que se viste Galicia. Por lo que se refiere a claves de moda urbana, las únicas brújulas a la hora de vestir son la comodidad, la televisión o el buen o mal gusto de cada cual. Pero sobre todo el refrito, porque en este mundo de continuo revival llamado moda, todo está inventado.