Ya están aquí los hombres objeto

S. R. PONTEVEDRA / M. GÓMEZ MADRID

SOCIEDAD

El género masculino entra de lleno en la preocupación por la estética, sobre todo en verano Los chicos pueden gastarse hasta dos millones de pesetas para estar irresistibles No han podido resistirse. Los hombres se han dado cuenta al fin de que a ellas no sólo les gustan por lo que llevan dentro y se preocupan al mirarse al espejo. ¿No se lo creen? Asómense a la sala de espera de una clínica de estética o a un solarium.

15 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Por fin. Años y años compartiendo planeta con la mitad femenina de la población y, aún hasta hace bien poco, no han sido capaces de entender que cuando a ellas se les cortaba el aliento, cuando se sofocaban viendo la tele en el sofá, no era porque les sobreviniera una menopausia precoz, sino porque en la pantalla atravesaba la arena un vigilante de la playa, o quizás porque Tom Cruise, que ahora está cuadrado, le hacía carantoñas a Emmanuelle Beat. Los hombres han entendido al fin que la belleza no es sólo cosa de chicas y que, por eso, pueden jugar con ella. Las listas de espera de las clínicas de belleza _apartados liposucción, otoplastia e implantes (bien sean de pelo o de prótesis musculares de silicona dura)_ son la más viva señal de que los hombres están cambiando. Si hasta ahora se hablaba de la operación tanga para bautizar la puesta en forma pre estival a la que se entregaban las mujeres, ahora se puede decir que la operación Meyba (que también puede ser tanga, cómo no) está en marcha. Eso sí, el que se lanza a ella de lleno tiene que contar con que la belleza cuesta, no sólo esfuerzo, sino dinero. Un señor se puede gastar (sin entrar en liftings y palabras mayores) más de dos millones de pesetas si quiere estar estupendo cuando le lleguen las vacaciones. He aquí los hechos probatorios: Los hombres ya son hoy los principales clientes de los solarium. Según la más importante cadena madrileña de bronceados de máquina, Solmanía, «frente a las mujeres, que casi exclusivamente vienen a comienzos del verano, los hombres acuden todo el año y son gran mayoría siempre». Es sabido que su piel resiste más, «pero hay que reconocer que se pasan mucho». Cada sesión, según el centro, puede costar entre 500 y 1.500 pesetas. Según se explica desde dos clínicas especializadas como son Isadora y Equipo de Cirugía Estética Madrid, «lo que más solicitan los varones, con especial insistencia en marzo, abril y mayo, son las abdominoplastias», es decir, la extracción de flotadores, que cuesta «entre 160.000 y 350.000 pesetas», dependiendo de lo inflados que éstos estén. Pero el último grito es el implante de prótesis musculares, semejantes a las mamarias de las mujeres y que reproducen la forma de los bíceps o los gemelos. Un torso de silicona puede superar el millón de pesetas.