Empresas de programación buscan talentos en la «Arroutada party» coruñesa Cincuenta horas frente a una pantalla de ordenador dan para mucho. Que se lo digan sino a los más de 500 participantes en la octava edición de la «Arroutada party» coruñesa que han convertido el Coliseo en un gigantesco cibercafé. El primer día y medio se convirtió en una maratón de internautas luchando por mostrar sus habilidades. Sólo un receso para comer un pincho de tortilla regado con ribeiro. «Era gratis y ni así se desenchufó la gente», dicen los organizadores.
21 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Casi un centenar de tortillas de doce huevos esperaban en el mostrador de una de las barras del Coliseo para saciar los estómagos de los apasionados de la informática que cumplían sus primeras veinticuatro horas frente a la pantalla. «Avisamos dos veces, pero no sirvió de nada. Subieron unos 150 a comer, pero el resto siguió conectado», comenta Marcos Ramos, uno de los organizadores de la cita. El escenario de la Arroutada party era ayer un maremágnun de cables. «Un gracioso nos desconectó una de las unidades de acceso a la Red y eso ha impedido el trabajo de casi treinta personas», confesaba otro de los organizadores. Pero ni esas alteraciones impidieron el desarrollo del plan de trabajo de los más intrépidos. «Aquí la palabra sueño está proscrita. Dormir es un lujo que queda para la semana que viene», informa uno de los participantes. Para muchos de ellos, esta aventura semidisparatada puede ser el inicio de una gran carrera profesional. Empresas como R o Panda Software buscan en estos eventos nuevos profesionales para su estructura. «Ojalá acabe como Bill Gates», ruega uno de los aspirantes a conseguir su primer trabajo en el sector.