Antonio Pernas y Roberto Verino, junto a Jesús del Pozo, mostraron en el teatro Bolshoi sus colecciones para el próximo invierno La moda gallega batió ayer una nueva meta en su expansión por el mundo y se lució en un escenario de excepción: el teatro Bolshoi de Moscú. El diseñador coruñés Antonio Pernas y el ourensano Roberto Verino mostraron sus colecciones para el próximo otoño-invierno ante este nuevo mercado en el que esperan hacerse un hueco. Junto a ellos estuvo un emblema del diseño en España como Jesús del Pozo. El triple desfile, que contó con la presencia de la mujer del presidente del Gobierno español y la del presidente ruso, formó parte de la misión comercial a Rusia programada por el Instituto de Comercio Exterior.
22 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.La Sala Atrium del teatro Bolshói de Moscú se llenó de glamour con una pasarela de moda española organizada por el Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX), a la que asistieron Ana Botella y la esposa del primer mandatario ruso. Al término del desfile, Liudmila Pútina no ocultó su admiración por el significativo nivel de la alta costura española, según informa la agencia Colpisa. En el desfile se mostraron los trabajos que integran las últimas colecciones dadas a conocer por tres prestigiosos diseñadores españoles: los gallegos Antonio Pernas y Roberto Verino y el madrileño Jesús del Pozo. Los modistos, todos ellos integrantes del grupo de disidentes que hace unos años abandonó Cibeles y que en la pasada edición volvió a integrarse en ella, ya mostraron estos diseños en la pasarela de Madrid a mediados del mes de febrero. La ropa de Antonio Pernas está dirigida a una mujer joven que prefiere la comodidad pero sin dejar de lado el diseño. Espigadas maniquíes rusas pasearon creaciones de punto, terciopelo y cuero en colores ocres y grisáceos, faldas escocesas y zamarras de inspiración militar. El creador coruñés volvió a sorprender, también allí, con su especial puesta en escena, con las modelos ataviadas con botas manchadas de tierra que evocaban largos paseos en medio de la naturaleza. Recuperar el pasado En la colección de Verino destacaron dos únicos colores uniformes, el negro y el blanco. Sus modelos arrancaron fuertes aplausos de la sala. Los pronunciados escotes por la espalda, los trajes de corte masculino, las gabardinas, la pedrería, las boinas y las sedas cautivaron a gran parte del público, constituido en su mayoría por artistas y gente del mundillo de la moda rusa. Verino volvió a proponer allí la recuperación del pasado, de prendas queridas que han quedado arrinconadas en el armario y que ahora, según su propuesta, pueden volverse a mezclar con otras de líneas y tejidos totalmente opuestos. Finalmente, Jesús del Pozo mostró modelos de noche muy sofisticados que también despertaron gran interés. Su colección fue muy variada: vestidos largos muy ajustados, tocados provistos de larguísimas plumas, de nuevo la piel, el satén y el punto muy separado. Y en todos los colores: cobrizo, añil, malva y naranja. Liudmila Pútina se fue nada más terminar la pasarela. Ana Botella, que conversó con ella todo el tiempo en español, dijo que le gustó todo «muchísimo». La esposa de José María Aznar afirmó que «la costura española ocupa ya un lugar importante en el mundo y en Rusia hay un gran interés por la moda en general que aumentará aún más y que hay que aprovechar». Al término del acto se celebró un cóctel para todos los asistentes.