La eurocomisaria de Transportes, Loyola de Palacio, ha dado un ultimátum a los estados para que decidan en tres meses si se implicarán o no en el sistema Galileo. Después de que los Quince considerara «estratégico» el modelo europeo en Laeken, Del Palacio aguardará al Consejo de Transportes de marzo para que esta señal se traduzca en hechos. «Si en marzo nos encontramos con otro previsible bloqueo (de los estados), la comisaria tomará medidas para no seguir despilfarrando el dinero público», manifestó el portavoz de la comisaria española. Galileo, una ambiciosa iniciativa que permitiría la creación de 100.000 empleos, se desarrollaría en cuatro etapas. La primera, la de estudio, es en la única que se ha avanzado un poco, pero sería en la segunda, entre el 2002 y el 2005, cuando se entraría el proyecto entraría en rumbo decisivo con los ensayos para el envío de los primeros satélites. La tercera fase necesitaría dos años de desarrollo para desplegar una constelación de 30 satélites, lo que comportaría un gasto de 2.150 millones de euros (357.730 millones de pesetas); mientras que la última etapa no daría comienzo antes del 2008, con la entrada en vigor y la explotación del sistema. Bruselas estima que el coste del proyecto se verá compensado con unos ingresos superiores a los 17.900 millones de euros (2,98 billones de pesetas) y por la creación de un mercado de equipos de posicionamiento y de servicios de 80.000 millones de euros (13,31 billones de pesetas) durante los primeros quince años de funcionamiento.