El colegio de las hijas de Castrillo

SOCIEDAD

ÓSCAR VÁZQUEZ

Algunos vecinos ya le llaman Lemoniz. La torre de once pisos situada frente al colegio público Escultor Acuña, en el populoso barrio vigués de Coia, está coronada por siete majestuosos mástiles de repetidores de móviles de tercera generación. El miércoles estuvieron probándolas. En cada mástil caben varias antenas. En otras torres cercanas también hay estaciones. A los pies del edificio se encuentra un club de jubilados, el colegio público Escultor Acuña y el colegio privado Don Bosco, de las Salesianas, con unos 700 escolares entre ambos. Los vecinos de la zona y los padres de alumnos están indignados y piden que se retiren las antenas. El alcalde, Lois Pérez Castrillo, lleva a sus hijas al colegio Escultor Acuña. Como padre también está preocupado, como alcalde, empieza a estarlo. En el colegio estudian niños de educación especial con problemas de sordera y los tutores han llevado a cabo una campaña para advertir a la población y para que las autoridades tomen medidas al respecto. Tampoco está muy tranquila la directora del colegio de las Salesianas, María Dolores Núñez Lamas, quien afirma que «me preocupa mucho este asunto después de lo que ha pasado en Valladolid». Entre los alumnos del centro figuran 75 niños de 3 a 5 años de edad. De momento, en el centro no se han detectado problemas de salud.