Este trabajo me mata. No es picar en las minas, eso es cierto, pero estresa como si de mí dependiesen los aviones que aterrizan en Madrid. Verán, ustedes se toman el desayuno mirando el periódico y, al llegar a esta página, piensan: «¡Vaya con la foto que eligió Albita hoy!». Punto. No se complican la vida, porque para eso estoy yo. ¡Y no saben cuánto me lío! Por ejemplo, hoy tuve que elegir entre las siguientes fotos: Anna Kournikova firmando algo en algún sitio, no en una pista de tenis, no sufran; una joven vestida de vikinga presentando un no-sé-qué hidráulico en una feria de Zaragoza; el sarcófago del faraón Akhenaton a punto de ser escaneado en Munich; la reina Isabel II en una recepción jamaicana; el grupo de travestis eslovenos que representará a su país en Eurovisión, que ya verán qué animado va a estar el certamen; Kevin Costner en un estreno y, contra su costumbre de los últimos tiempos, guapísimo; el mediático Jay Leno con unos patinadores canadienses; y mi preferida, un collar de esmeraldas y brillantes que va a subastar Sotheby?s hoy en Suiza y que quita el hipo. Me lo quitó a mí; a mis jefes, por si se lo piden sus esposas, digo yo; y a los chicos de Tratamiento de Imagen, que son los artífices de esta página, quienes van puntito a puntito recortando las fotos y que al ver la del collar, con tanto engarce, hiparon (casi lloraron). Al final, harta de todos y de todo, de pelearme con unos, llorarle a otros y negociar con los viagra (me querían endosar a la modelo argentina que es portada del número de bañadores de la revista del Sport Illustrated) me dije: «Alba, pasa de todos y lárgate al Caribe». Y como no tenía Caribe a mano, me voy a Brasil, aunque sólo sea en foto. Que también yo me merezco unas vacaciones, qué caramba.
Del porro a la cerveza. Y después de contarles cómo se cuece una foto de esta sección ?que ni al cocido de mi madre le lleva tanto tiempo? les puedo hablar de Stefania Prestigiacomo, nada menos que la ministra italiana de Igualdad de Oportunidades, que tuvo la ocurrencia de decir que fumarse un porro es como beber una cerveza. ¡No sabe lo que le va a caer encima! Si a mí por cualquier cosita me llueven los correos, a la ministra ?de una coalición de derechas del todo? la van a aplastar con los mensajes.
Nuevo amor. Termino con glamour hollywoodiense. Benjamin Pratt, ese aspirante a actor que se convirtió en eso por obra y gracia de su todapoderosa novia, Julia Roberts, ya tiene otra ocupante de su corazón. Es su compañera de reparto en Piñero, Talisa Soto, una belleza con quien se dejó ver en un desfile de Calvin Klein. ¡Y a mí que me suena a montaje...!