¿Por qué creen que la atleta española Estefanía Juan no fue capaz de levantar los cien kilos de peso que le correspondían en la prueba de ayer? ¿Estaría distraída pensando en fogosas caricias indiscretas? No crean que todo es lo que parece. Las manchas se las hizo ella misma con los polvos de talco que los atletas se echan en las manos antes de agarrar algo, por aquello del sudor. Pero no me digan que el resultado no es original. Si algún diseñador de ropa deportiva quiere animarse a fabricar en serie este estampado, le regalo la idea. HOMBRES DE PORTADA hablando de deportistas y moda, no podía irme hoy a casa tranquila sin mostrarles edición inglesa de la revista Marie Claire. Como ven, esta revista femenina por excelencia ha roto todos los moldes y, por primera vez, ha puesto a un hombre en la portada, en este caso, el futbolista David Beckham. Y esto no debería ser noticia, pero lo es. ¿Nunca se han parado a pensar por qué las revistas masculinas llevan siempre mujeres bellísimas en la portada, pero las femeninas se guardan los chicos guapos para las páginas interiores? ¿Por qué las mujeres compramos revistas para ver a otras mujeres? ¿Será por envidia? ¿Para cotillear? Sesuda reflexión la que hoy les propongo. Casi tan sesuda como las declaraciones de Beckham, a juzgar por la frase que se anuncia en la portada: «No sé bailar, pero soy un animal en la cama», dice el marido de la Spice Girl. A lo mejor es porque ronca como un oso. Esperaré a leer las páginas interiores, a ver si concreta algo más. EL SEXO NO DA LA FELICIDAD Y es que, para que se entere David Beckham, el sexo no da la felicidad. O, al menos, no toda. Esto lo digo por los datos que refleja una encuesta realizada en Italia, donde siete de cada diez ciudadanos se sienten dichosos, unos mucho y otros sólo moderadamente, o sea que digamos que sienten una felicidad de tipo medio. Y entre los motivos a los que atribuyen esa dicha, el sexo no aparece hasta llegar al sexto lugar. Las prioridades son, por este orden, la realización de los proyectos deseados, la familia, la salud, el trabajo y el amor. Otro mito que se cae es aquel que asegura que el dinero no da la felicidad, porque el ránking de italianos felices lo lideran precisamente las personas que más ganan y más consumen. EL PRÍNCIPE GUILLERMO, COMO UNA MOTO El príncipe Guillermo de Inglaterra ha aprobado el carné de conducir motos, según confirmó el Palacio de Saint James, claro que supongo que lo habrá tenido muy fácil por el hecho de estar como una ídem. El príncipe se examinó a principios de este año, dos años después de haber pasado el examen básico para conducir motocicletas. El hijo del príncipe Carlos, que está estudiando en la Universidad escocesa de Saint Andrews, ha practicado desde el primer examen con una moto Kawasaki de 125cc en la residencia que tiene su padre en Highgrove Estate, en el condado de Gloucestershire.