Un soplo de glamour recorrió ayer la localidad de Monterroso, en Lugo. Y es que la boda que se celebró allí a media tarde fue un acontecimiento de alto copete, con un poderío y un joyerío que levantó expectación entre los vecinos del lugar. Los novios eran José María de Areilza Carvajal, conde de Rodas y articulista de este periódico, y María Salgado Madriñán, a cuya familia ha pertenecido desde su fundación en el siglo XVI el Pazo de Laxe o Pazo de Salgado. Fue precisamente en los jardines de esta casa donde se celebró ayer el enlace y el posterior banquete, ya que la capilla del recinto se quedaba pequeña para los 375 invitados de postín. Allí estuvieron, entre otros, Vázquez Portomeñe y el hijo de Leopoldo Calvo Sotelo. Santiago Ybarra, presidente del Grupo Correo, y Emilio Ybarra, ex presidente del BBVA, formaban parte de la veintena de testigos del novio. Entre los asistentes había numerosas personas del entorno del Partido Popular, pues no en vano José María de Areilza trabajó para La Moncloa. Bendición papal Los padrinos de la ceremonia fueron José Salgado Madriñán, hermano de la novia, y Pilar Carvajal Urquijo, condesa de Motrico. El encargado de oficiar la ceremonia fue el jesuita Joaquín García de Dios, que al término del acto leyó una bendición llegada desde el Vaticano. Después de la ceremonia, en la que la novia derramó algunas lagrimitas emocionadas y el novio lució una amplia sonrisa de satisfacción, los asistentes disfrutaron de un cóctel en los jardines, de la posterior cena y del baile hasta altas horas de la madrugada, todo amenizado por un cuarteto de jazz que le dio un toque distinguido al capítulo musical, tan dado a los organillos de tecnología japonesa en las bodas de a pie. Winona quiere evitar los juzgados Volviendo a la cruda realidad, ayer supimos que Winona Ryder no quiere volver a pisar los juzgados. Por eso está dispuesta a alcanzar un acuerdo extrajudicial que la libere de ser juzgada por supuesto robo y vandalismo en una de las tiendas más chic de Nueva York. Sus abogados defensores se reunieron ayer con los fiscales y el juez para seguir adelante con unas negociaciones que, al parecer, ya empezaron hace tiempo. La actriz fue detenida el pasado mes de diciembre acusada del robo de 17 prendas que tenía en su poder sin haber pasado por caja, incluidos dos pares de calcetines de Donna Karan, otros dos de Calvin Klein, una blusa de Yves Saint Laurent de 750 euros, dos bolsos de mano, tres abalorios y dos sombreros Eric Javits, además de unos calmantes de los que no tenía receta médica.