París, París

Alba Díaz-Pachín alba.diaz@lavoz.es

SOCIEDAD

07 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Dicen los expertos que Milán y Nueva York se van a constituir en poco tiempo como el gran binomio de la moda planetaria. Y que Londres se quiere convertir en el tercer vértice de un triángulo en el que París va perdiendo potencia de forma paulatina. Pero yo creo que, digan lo que digan, París es eterno y que su pasarela es, hoy por hoy, insustituible. Ayer mismo, Paco Rabanne desplegó todo su encanto en la Ciudad Luz; concretamente en el Carrusel del Louvre. Faldas cortas e inspiración de los años 60. Perfecto para mí. Y si quieren un consejo de amiga, nunca dejen de visitar la capital de Francia si les surge la oportunidad. Créanme, no hay ciudad como esa, donde yo también tuve la oportunidad de vivir un gran amor. Ropa de abrigo para el primer ministro Goeran Persson es el primer ministro de Suecia. Y el otro día terció en un debate sobre energía nuclear afirmando que no tenía intención de cerrar una central al sur del país porque no quería pasar frío. Este tipo de declaraciones que el ciudadano medio suele entender a la primera tienen su contrapartida. ¿Cuál? Pues, por ejemplo, que un diario danés haya decidido poner en marcha una campaña de recogida de ropa para que el político no pase frío y ofrezca otros argumentos que justifiquen el mantenimiento de la central nuclear. Y es que la central sueca está a sólo 18 kilómetros de Copenhague y, claro, a los daneses les preocupa más su seguridad que el frío que pase el presidente del país vecino. De momento, uno de los primeros en sumarse a la iniciativa del periódico ha sido el ministro del Interior de Dinamarca, Loekke Rasmussen que ha cedido su jersey favorito para que le sea entregado al primer ministro sueco: «La seguridad de Conpenhague es más importante que la temperatura personal de Persson», manifestó el ministro. Dentro de nada, Persson va a tener más abrigos de los que necesita. No les quepa la menor duda.