Aprovechar el viento

Alba Díaz-Pachín alba.diaz@lavoz.es

SOCIEDAD

ALEXANDRA WINKLER / REUTERS

03 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Será que me estoy enamorando y ya saben lo que pasa. Poco a poco, el asunto se va convirtiendo en algo monotemático y se acaba pensando siempre en lo mismo. En él. Y no es que este señor del monopatín se parezca a mi voluntario, no. Sólo que al mirar la foto me ha venido a la cabeza el popular dicho de no hay mal que por bien no venga. Los alemanes, igual que otros europeos, están sufriendo un duro temporal con su carga de desgracias. Por ejemplo, la carpa del fondo que se llevó el viento. Pero el hombre le ha sacado la punta positiva al asunto, aplicándole una vela al monopatín y pasándoselo en grande por las calles de Múnich. Salvando las enormes distancias, a algunos de nosotros nos ha pasado algo parecido. La tremenda desgracia que hemos sufrido nos ha traído también algunas consecuencias positivas. Toda esa ola de cariño que se trasluce cada vez que hablamos con alguien de fuera de Galicia, que nos da ánimos y solidaridad. Al margen de la orfandad política de las primeras semanas, apenas nos ha dado tiempo a sentirnos solos. Especialmente a mí, a quien el Prestige me trajo dolor, pero también amor. Algún día, el chapapote sólo será un recuerdo, pero espero que él siga todavía a mi lado. Tal vez todos deberíamos intentar sacar lo mejor de la desgracia. Aprovechar la ola, como los buenos nadadores; aprovechar el viento mientras sople a nuestro favor. Será la mejor manera de certificar el Nunca máis. De hacernos más fuertes y poderosos frente a la adversidad. Russell Crowe, a todo trapo Cogiendo la metáfora por su literalidad, aprovecho para colar la noticia de que Russell Crowe , en pleno periodo sabático, se dedica a navegar con unos amigos en un velero que pretende batir un récord de velocidad. Crowe comparte aventura en la bahía de Sídney con el actor Jack Randall a bordo del Travelex . La verdad es que nunca he entendido ese afán masculino por la velocidad. Con lo divertido que es hacer la mayor parte de las cosas lentamente... Adiós a los gemelos Si tiene previsto viajar a Roma, cuidadín con el equipaje. Por lo visto, en el servicio de equipajes sobreviven algunos amigos de lo ajeno que no se cortan a la hora de revisar las maletas y caer en la tentación. Una de las últimas víctimas ha sido el presidente del Parlamento Europeo, Pat Cox, que se hizo llevar las maletas al hotel durante un viaje privado a Roma. Cuando las abrió le faltaban unos gemelos de diamantes, un regalo del propio parlamento. La verdad es que el pasado verano ya fueron detenidos varios empleados del servicio, pero, al parecer, no los suficientes. Lo siento por el señor Cox, que seguro que apreciaba sus gemelos.