¡Cómo pasa el tiempo! Aquel ultraperfecto Paul Newman de sus años jóvenes va a permanecer para siempre en nuestra memoria, aunque la realidad se empeñe en demostrarnos que todo en esta vida es pasajero. Ahí lo tienen, tapándose sus hermosos ojos azules empañados de emoción cuando, al caer el telón de una función de teatro que representaba en Broadway, la compañía le cantó el Cumpleaños feliz . Y ya van 78. Y, por supuesto, allí estaba su mujer, Joanne Woodward. Los dos, convertidos en los abuelitos con más glamur del planeta, siguen siendo un ejemplo de pareja enamorada y envidiada. ¿Cuál es la clave para conseguir tanta felicidad? Newman ha dejado a lo largo del casi medio siglo que lleva casado con ella frases gloriosas para explicar el éxito de su matrimonio. «Si tengo un filete en casa, ¿para qué voy a salir a comerme una hamburguesa?», dijo en una ocasión. Joanne, por su parte, reconoció alguna vez que no fue fácil convivir con alguien que, en lo profesional, se había convertido en una estrella mucho más grande que ella. Pero reconocía: «Estar casada con Paul es estar con el más romántico y considerado de los hombres». Y encima todo un sex-symbol . Así se explica la dulce mirada que ayer le profesaba después de tantos años. El agente eternamente joven Hablando de hombres guapos, el actor Jude Law ha sido elegido como favorito del público para convertirse en el próximo agente 007 cuando Pierce Brosnan deje de encarnar al investigador que nunca envejece. El irlandés todavía tiene por delante una quinta entrega en la piel de James Bond, pero, obviamente, los años no perdonan. Así que una encuesta de la revista Time Film señala que una cuarta parte de los consultados vota por el inglés Jude Law, de 30 años. Le sigue, por orden de preferencia, el escocés Ewan McGregor, mientras que Hugh Grant no despierta grandes apoyos. Vivir desnudo, un derecho Vivimos tiempos de cambio. Las costumbres se modifican rápidamente y los europeos tendremos que tener próximamente una constitución que regule todo lo que hay que regular en un país de nueva creación. Pues bien, la Asociación para la Defensa del Derecho al Desnudo (cuyas siglas en inglés curiosamente forman el hombre de Addan, el de la hoja de parra) ha solicitado a la convención que prepara la reforma de los Tratados de la UE que la futura Constitución europea se ajuste a una realidad actual y plural de modo que incluya como un derecho fundamental «el hecho de vivir desnudo». No sé por qué me da que quienes piden esto deben vivir más bien por los países del sur de la UE, porque sinceramente no veo yo a un sueco o un finlandés aparcando el termolactil para ejercer su nuevo derecho.