Aunque no lo parezca, lo que están viendo en esta página no es más que una cría de calamar. Claro que no es una especie de calamar cualquiera, sino de una especie conocida como calamar colosal. Es decir, más grande que el calamar gigante. Lo capturaron unos pescadores entre la Antártida y Nueva Zelanda. El animalito, que ya estaba muerto cuando fue capturado, pesaba 150 kilos, aunque los científicos dicen que, en estado adulto, podría llegar hasta los 900. Un fascinante misterio este de los calamares gigantes y colosales. Existe una auténtica carrera científica por conseguir imágenes de su vida en las profundidades pero, hasta el momento, las expediciones no han conseguido más que fracasos y especímenes muertos. Ellos guardan celosamente su misterio. Curiosamente suelen aparecer en la costa de Lugo y Asturias y en Nueva Zelanda. Tal vez conozcan algún pasadizo secreto para jugar a las Antípodas. Un dato romántico: tienen los ojos más grandes del mundo animal. Y eso es tener mucho poder. Pero cuidado, que unos ojos arrebatadores pueden tener segunda parte. Como los de este calamar, una especie muy agresiva. «Quien cayera al agua en sus cercanías, tendría un problema grave». No lo digo yo. Lo dijo una de las biólogas que presentó el hallazgo. Están avisados. Yo no sé cuánto viajarán los calamares, pero está claro que algunos de los vecinos del Valle de Boedo, en Palencia, van a hacer un montón de kilómetros. Se van a embarcar en un equivalente masculino de las caravanas de mujeres con destino a Lituania. Casi nada. Por el módico precio de 850 euros por cabeza dispondrán de cuatro días en Vilna para encontrar mujeres casaderas. No sé qué tendrán las lituanas que no tengan las palentinas. Novia para el Príncipe Felipe Dice Jaime Peñafiel , que algo sabe de todo este asunto, que el príncipe tiene una novia nueva. Lo contó ayer en el programa de María Teresa Campos. Parece ser que se trata de una joven madrileña de 19 años a la que puede que le falten muchas cosas, pero de apellidos va sobrada. Martínez-Bordíu Aznar , nada menos. ¿Será verdad? La verdad es que los apellidos aglutinan lo mejor de cada casa. Estaremos al tanto por si acaso.