Es una lata, el trabajar...

La Voz

SOCIEDAD

Veo esta fotografía y no puedo eludir el sonsonete en mi cabeza: «Es una lata/ el trabajar...» Tal vez hayan visto el vídeo de Hotel Glam, que es muy divertido por cierto, porque la canción les sienta a todos como el anillo al dedo. ¿Se imaginan a Jorge Berrocal montando una de estas dos bicicletas? O a Pocholo, Dinio, etcétera. Especialistas todos ellos en buscarse la vida para no tener que doblar el lomo. La verdad es que la canción era lo que les faltaba para convertirse en algo así como el prototipo de los no currantes. Si antes se decía «Eres más vago que la chaqueta de un guardia» Hoy podría utilizarse ya sin rubor «Eres más vago que un cliente del Hotel Glam». En fin, que la fotografía de hoy podría valer de homenaje para todos los que no podemos vivir por la cara. No es que nos toque ganarnos la vida llevando grandes piñas de bananas a un mercado en el que seguro que nos van a timar, pero la inmensa mayoría de los que están leyendo esta página tienen su propia piña de bananas que hoy, lunes, suele pesar un poco más de la cuenta. ¿No es cierto? La proposición indecente n ¿Se acuerdan ustedes de Una proposición indecente? Seguro que sí. Robert Redford le ofrecía un millón de dólares a Demi Moore para que pasara una noche loca con él. La película, la verdad, no era gran cosa, pero la proposición dio mucho juego para que la gente se preguntara si aceptaría o no semejante oferta. El caso es que un empresario británico decidió hace unos días ponerla en práctica y le ofreció a un señor el millón de dólares, libre de impuestos, por su mujer. Pero no para una noche, sino para toda la vida. El millonario es Brian Maccaba, director de una empresa de informática. Y el objeto de su deseo se llama Nathalie Attar, profesora en un colegio judío. La propuesta la hizo por carta y ofrecía al marido el dinero como una llave de oro para recuperar su soltería. ¿Qué harían ustedes? Mientras se lo piensan les cuento que ni Natalie ni su marido aceptaron y, de hecho, han denunciado al millonario por difamación. Viajar en pelotas n Volaron desnudos, pero aterrizaron vestidos. El primer vuelo de Naked Air llevó a 86 pasajeros de Miami a Cancún, donde les esperaban una nube de fotógrafos. Pero aunque los pasajeros viajaron desnudos, aterrizaron perfectamente vestidos para chasco de los mirones. Naked Air ofrece vuelos semanales para nudistas, con una semana en Cancún llena de atractivos naturistas. ¿Se animan?