«Rapaces, Galicia é beleza»

Joel Gómez SANTIAGO

SOCIEDAD

SANDRA ALONSO

Crónica | Las propuestas del congreso de educación ambiental Docentes y alumnado muestran el esfuerzo por dialogar sobre el respeto al medio entre todas las disciplinas del currículo escolar y por incorporar las nuevas tecnologías

01 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?Rapaces, rapazas, Galicia é beleza». L0os versos de Rosalía de Castro finalizaron el trabajo del alumnado de primaria de la Colegiata de Sar ante los cientos de participantes que les escuchaban ayer en el segundo congreso de educación ambiental. Utilizaron el idioma gallego en su exposición, sin que nadie protestase. Fueron doce minutos muy especiales para los nueve escolares de este centro compostelano que subieron a la mesa de ponentes. Hablaron todos y su intervención se acompañó de proyecciones que ilustraban su labor. Presentar trabajos en equipo es una de las características más llamativas de este singular acontecimiento. En las ponencias se nota el enorme esfuerzo de docentes y discentes en presentar contribuciones que demuestren el diálogo entre diferentes disciplinas del currículo, y el uso de las nuevas tecnologías. Ayer también intervino el instituto compostelano de Sar, con dos trabajos que han recibido numerosas visitas en la página web que mantienen hace meses, en una experiencia con otros centros europeos: uno de denuncia de vertederos incontrolados en Santiago y municipios limítrofes, y otro en el que analizan los robles de varias comarcas del país, tras investigar en el laboratorio las bellotas. La denuncia de la degradación ambiental es una constante en varias ponencias. Aunque lo que predominan son los mensajes en positivo, que invitan al reciclaje, al ahorro energético, al uso racional del agua, al respeto del entorno natural. Ni un papel en el suelo Lo hacen con atractivo. El centro «Xalto», de Goizueta, utilizó la música tradicional de su zona para convencer al auditorio de los valores de la montaña navarra, e incluso crearon el «tono tirrintxu» para teléfono móvil, que se puede incorporar desde su web; escolares de Alcàsser enseñan como plantan y cuidan árboles en esa localidad valenciana; los de Tarrío (Culleredo) impactan con un trabajo sobre las fuentes; un centro de Badajoz avisa que «un colegio ecologista debe ahorrar con mucha vista»; el Carmen Polo de Ferrol explica cómo elaboran compost y su apuesta por la agricultura ecológica; un colegio de Gran Canaria trae el patrimonio etnográfico del que disfrutan; incluso hay propuestas de juegos como un parchís ecológico. Son sólo algunos ejemplos. Además, participan en talleres, excursiones (la mayoría recorrieron anteayer Compostela, en un itinerario guiado) y otras actividades; utilizan el aula itinerante de naturaleza de la Consellería de Medio Ambiente, organizadora del acontecimiento; y aprovechan para intercambios, para comunicar experiencias y aspiraciones. Son jóvenes ejemplares, según manifestó el director xeral de Desenvolvemento Sostible, Francisco Maseda, quien verificó con agrado como en el Monte do Gozo, donde estos días conviven cientos de los asistentes a las sesiones, no hay ni un solo papel tirado en el suelo. El respeto al medio se demuestra así. Para que los mayores tomen nota.