El deporte es como el volante. Nos transforma. No hace falta mucho para que cualquier ciudadano taciturno suelte al hincha que lleva dentro. Ayer, el matrimonio presidencial, los Aznar Botella, fueron al tenis a animar a Ferrero y dieron rienda suelta a su júbilo haciendo la ola con los espectadores. Como ven, el presidente lo disfrutó a tope, pero la concejala madrileña puso cara de no haberle hecho ni pizca de gracia tan mundano gesto, pero, cuando te debes a tu público y todos te miran, queda un poco mal cortarle el rollo a la gente y romper la cadena. ¿Es impresión mía o su hijo pequeño, que está sentado detrás, está escondiendo la cara bajo el ala? La otra foto puede inducir a engaños, pero no hay nada oscuro tras el efusivo abrazo que el príncipe Harry le propina a esta madura mujer. Ella es Jane Woodward, mujer del seleccionador británico de rugby, y los dos están celebrando la victoria de su selección en el partido contra Sudáfrica que se celebró ayer en Australia. Una pareja de Granollers, Jordi Guirado y Ester Rovira, de 28 y 22 años, acompañados por su perro, pasaron la noche del viernes dentro en un escaparate de una tienda de camas de lujo como reclamo publicitario. Durante doce horas, fueron el centro de atención para mucha gente que saludaba desde la calle y les pasaba notas con mensajitos para saber a qué hora podrían presenciar escenas de sexo. Lo mejor del asunto es que, además de ganar la cama articulada en la que durmieron, disfrutaron de una magnífica cena y un desyuno en la cama. Lo que se dice dormir, durmieron sólo cuatro horas, aunque del sexo prescindieron. Lo que no perdonaron fueron los habituales mimos de buenas noches. Los vampiros atormentan al vicario Dos jóvenes británicos que aseguran ser vampiros reencarnados tienen prohibido por decisión judicial acercarse a una iglesia por atormentar al vicario aullando, según The Daily Telegraph . Un juez ha advertido a los dos hombres, que visten con ropas oscuras, pelo negro y caras muy blancas, de que podrían ser condenados a penas de prisión por «acoso religioso». La categoría de la pareja del año en Hollywood ha descendido en los últimos días a juzgar por las últimas declaraciones de Ben Affleck, que describió a Jennifer López como «novia» en lugar de «prometida». Ambos asistieron ayer juntos a los premios de la organización de la Gente por el Espíritu de la Libertad Americana. La boda, prevista para este verano, nunca se llegó a realizar a pesar de que la pareja tenía listos todos los preparativos, hasta un traje de novia de 20.000 euros. Por cierto, que la autora del vestido, Vera Wang, sube por las paredes porque la multimillonaria Lopez no pagó por el vestido, asegurando que la publicidad que iba a darle sería recompensa más que suficiente para la diseñadora. Pero ahora ni boda, ni publicidad ni dinero.