El mundo de las modelos tiene una trastienda horrorosa, muy alejada del glamur que derrocha en las pasarelas. Una de las partes más duras es la que muestra la fotografía, y no se dejen engañar por la cara de felicidad de las niñas. Es que no son más que eso, niñas hechas de alambre que saben que lo suyo es una carrera que deben ganar. Es la imagen del concurso de la agencia de modelos Elite y se celebra en Singapur. En total acuden 65 niños de cincuenta países que luchan por alguno de los tres primeros puestos, que les supondrán la garantía de obtener contratos por valor de 300.000 euros. ¿Se imaginan qué no harán para conseguirlo? Da miedo. Comprenderán ustedes que hoy no esté yo para nada. Con la oportunidad de oro que perdí y lo maravilloso que está siendo todo entre príncipe y periodista, cada vez que veo la palabra monarquía los dientes me rechinan. No, es broma. Y de hecho ahora les voy a contar lo poco, poquísimo que le falta a la condesa de Wessex -Sophie Rhys-Jones para el mundo- para ser madre. Ella espera que el bebé nazca el próximo mes pero ya saben que en esto de la maternidad no vale de nada ser condesa o plebeya. Como decía un personaje en una obrita de teatro: «Pensé que era como el hambre, que te lo aguantas y ya está. Pero no». Pues eso. ¿Han visto la película Simone ? La protagoniza Al Pacino y aunque no es para tirar cohetes, el planteamiento no está mal: un productor acosado por las estrellas mimosas y las deudas decide crear una artista virtual, mezcla de unas y otras. Pues los internautas le han copiado la idea y ya está en marcha el primer certamen miss mundo digital. Comienza la próxima semana y se celebra en Italia. La organización ha solicitado a programadores de videojuegos, diseñadores y publicitarios de todo el mundo que envíen un diseño de lo que ellos consideren como «la mujer perfecta» a www.missdigitalworld.com (son italianos y la página aún en construcción), junto a la fecha de nacimiento y las medidas del cuerpo. ¿Para qué? Para encontrar «un ideal contemporáneo de la belleza, visto a través de la realidad virtual». A mí me pone los ojos en blanco oír el Adiós a la vida, de Tosca , no lo puedo evitar. Por eso, para mí un tenor -mejor un barítono, la verdad- es como un ser de otra galaxia, maravilloso, sobrehumano. Pero también los hay muy bestias, sin duda, como Tito Beltrán, un cantante chileno procesado por intento agravado de maltrato tras atropellar con su automóvil a un vecino y arrastrarlo sobre el capó del coche más de doscientos metros. ¿Por qué? Pues porque se interpuso cuando el tenor perseguía... a su suegra.