La semana del caníbal concluye en la vieja China con las guapas mundiales luciendo palmito por el dragón de piedra de la Gran Muralla. Pobres chinos. Les llevan a los bellezones y no se los dejan ver. El Gobierno de la república popular ha prohibido la retransmisión de la gala de Miss Mundo 2003 por televisión. El pueblo no podrá ver a su miss de ojos rasgados, Guan Qi, dicen que una de las favoritas, no vaya a ser que cunda el ejemplo y millones de amarillas se apunten a este plan a plazos suspiro por el estrellato. «Aspiro a convertirme en una persona famosa en todo el mundo», manifestó Guan. Se equivoca. Si en lugar de mundo dijese universo quizá todo sería distinto, la Gran Muralla volvería a verse desde el espacio, y el Gobierno, reconciliado con el firmamento después de la neumonía atípica, quitaría la venda de los ojos de sus gobernados. Pero de momento es lo que hay, dulce Guan Qi. Ojalá que te elijan primera dama de honor. En el Reino Unido, la madre de las publicaciones científicas, The Lancet, acaba de recomendar al curioso Tony Blair que prohíba el consumo del tabaco y declare delincuentes a los fumadores suicidas. Ya iba siendo hora de que alguien entrara en el fondo del asunto y diera el último paso en este largo camino hacia la limpieza del organismo universal. Salvo por prescripción facultativa, que en ese terreno todo vale, se prohíbe fumar, vender, producir y hasta tener un padre estanquero. Y en la España de Aznar se celebra el 25 aniversario de la Constitución, objeto de deseo nacional que se ve pero no se toca (bueno, Fraga puede). Para calentar motores, unos y otros se han enzarzado en un enjundioso debate sobre nuevas propuestas para engordar «lo inconstitucional» y una sola en sentido contrario: el derecho de la hija de Letizia y Felipe (hablan de la hija, pero no del no primogénito) a ser reina. Y en medio del lío aparece el gran Peces Barba recomendando mirar a la India, primera democracia mundial. La India de los canutillos verdes, los ojos grandes y abiertos, y la aspirante a Miss Mundo Ami Vashi, que va a ganar la corona en Pekín.