Letizia se presenta a la nobleza

Alba Díaz Pachín

SOCIEDAD

MANUEL H. DE LEÓN

22 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Parece que el ciclo se ha invertido de nuevo y las apariciones públicas de doña Letizia Ortiz Rocasolano van a empezar a ser habituales. La verdad es que empezaba a sonar raro tanta ocultación salpicada de incidentes siniestros como el ya famoso del fotógrafo acogotado en el zulo del centro comercial. En fin, que doña Letizia apareció ayer por sorpresa ante la rancia aristocracia española. La cita era una audiencia que los Reyes ofrecían a la Diputación permanente del Consejo de la Grandeza; una ocasión pintiparada para que condes, duques y marqueses conocieran a la futura princesa de Asturias y aún más futura Reina de España. Y, como ven, doña Letizia ha abandonado su querencia a los pantalones para aceptar el protocolazo que pide falda por debajo de las rodillas y una presencia unos pasos por detrás de don Felipe. Eso, claro, mientras el príncipe no la cogía de la cintura o de la mano, que es que ya parece que el heredero tenga miedo de que le quiten la novia. ¡Cómo la agarra!. La futura novia vistió un abrigo granate abotonado y con solapas, zapatos de tacón en tonos marrones y una cartera de mano. ¿Cómo la ven? Cada vez más metida en su papel, ¿verdad? Por si les interesa, Letizia intercambió muchos comentarios con doña Sofía. Ya está. Si Russell Crowe estaba esperando a ser padre para ejercer el papel de su vida (eso lo ha dicho él varias veces, no yo), ahora ya tiene la oportunidad de ponerlo en práctica porque desde el la noche del domingo ha adquirido ese título que ya nunca le abandonará. Su retoño, que pesó 2,8 kilos, se llamará Charles Spencer Crowe y, según la portavoz de la pareja, se adelantó unos días en su nacimiento. El master and commander acudió ayer a conocer a su hijo y a felicitar a su mujer a bordo de una Harley Davidson y cargado con varias docenas de rosas. ¡Qué menos! Probablemente a su mujer todavía le escuecen las juergas que se ha ido corriendo el actor en las últimas semanas. Pero ya saben que un bebé siempre ayuda a sentar la cabeza. O no. Y ahora que están ustedes (y yo) desempolvando la ropa interior de felpa ante la ola de frío polar que nos invade o está a punto de hacerlo, nada más sugestivo que una fotografía de Río de Janeiro donde, igual que aquí empezó oficialmente el invierno, allí lo hizo el verano. Sí, sí, verano. Ya saben playa, calor, biquini, refrescos, vacaciones... Bueno, es para que nos fastidiemos un poco y, a la vista de esta simpática imagen decidamos si nos gustaría cambiarnos por el que pedalea o por la que va en el manillar de la bici. Porque, a ustedes tampoco les tocó la lotería ¿verdad? Pues nada, a darle a la fantasía, que no cuesta dinero.