Britney

LUIS VENTOSO

SOCIEDAD

07 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

BRITNEY Spears se ha puesto a tiro y hoy actúa en el Monte do Gozo. Don Manuel y Pérez Varela la esperan ante el Hostal. Don Manuel, que para algo fue embajador en Londres, chapurrea la salutación: «Estimada joven, youarewelcometoGalicia». Britney frunce la naricilla en gesto picarón: «I don't understand». Pérez Varela, rápido de reflejos, subsana la situación: «Seguro que la amiga Britney vendrá con hambre y agradecerá una tapa de empanada». Britney visita la catedral. Se presenta con una minifalda roja tamaño clínex y un top rebosante de tetamen. Al arzobispo le tiembla el solideo. A la salida, un grupo de artistas del colectivo Bágoas de Fueoil intenta que Britney se interese por la causa del Prestige . Suso de Toro, con gafas de sol en un día nubladísimo, le entrega a la neumática cantante un libro con sus ensayos-denuncia. Britney, frívola, le da el libro a un guardaespaldas y le pregunta al ensayista si es ciego: Are you blind? Indignados ante tanta superficialidad, los miembros de Bágoas de Fuel empiezan a cantar «¡ianquis fora!» al ritmo de Apaga o candil. Recepción en el Centro Galego de Arte Contemporánea en honor a Britney. La Xunta intenta convencerla para que se vista de Pelegrín, pero ella se niega, pretextando que el traje es poco escotado, y acude en tanga. En el cóctel, se le cae al suelo su copa de ribeiro con Pepsi. El delegado del Gobierno se le acerca solícito: «No se preocupe, se solidificará». Fuera, un grupo de actores del Centro Dramático Galego se manifiesta contra «a colonización» y reclama ayudas para representar a un juglar medieval de Braga. Britney se ríe, les ofrece una Pepsi y les enseña las bragas.