Desengáñense, mujeres que me estén leyendo. De la cocina no nos va a librar nadie. Así que lo mejor es confiar en las capacidades infinitas de la tecnología para que este sistema que nos ha traído la liberación -ya saben, ahora trabajamos fuera, pero seguimos desgastando el callo dentro- sea lo más llevadero posible. Aunque en nuestras casas el modelo más moderno sea el de la vitrocerámica digital, aquí les dejo una imagen para el futuro. La super cocina se acaba de presentar en Japón, en donde se presentan este tipo de prodigios, e incorpora todas las chilindradas que imaginarse puedan. Desde acceso directo a Internet, a control inteligente de la temperatura, posibilidad de individualizar los menús... En fin. Como la de mi casa. Lo sabía. Sabía que esa ambrosía digna de dioses era lo mejor de mi despensa. Los científicos me han dado la razón. Las mujeres que consumen chocolate durante el embarazo tienen bebés más activos, felices y sonrientes. Y no sólo eso: el consumo de ese prodigio dulce disminuye los efectos negativos de las tensiones y la fatiga que a veces asaltan a las mujeres durante la gestación. No se crean. La investigación no es moco de pavo. La han publicado en una importante revista científica que creo voy a incorporar a mis lecturas de cabecera. ? La madre del J Lo triunfa... en las tragaperras Mientras la niña se lame las heridas de amor que le ocasionó el desmelenado -y últimamente un pelín orondo- Ben Affleck, la madre se entretiene en los casinos. Me refiero a la madre de Jennifer Lopez que, aunque no es una habitual del papel couché, existe. Y desde hace unos días existe, además, con el riñón bien cubierto. Guadalupe López, que así se llama la progenitora, apostó tres míseros dólares en una tragaperras del casino de Atlantic City y el aparato escupió ¡¡2,4 millones de dólares!! Les ruego que no lo tomen como ejemplo. Esto no pasa (casi) nunca. Anti droga de los violadores Gracias a Dior, aquí no ha cundido el ejemplo, pero en países como Gran Bretaña la denominada droga de los violadores está empezando a ser un problemón. La usan algunos desalmados que, tras echarle el ojo a una moza, basculan en su bebida unos polvitos sin sabor que quitan el sentido a quien los engulle. Consecuencia: la víctima entra en un profundo sueño y cuando despierta descubre que ha sido violada. Para evitar estos sustos, ayer se presentó en Londres el Detective de Bebidas, un kit que permite detectar de manera sencilla la presencia de roinol, GHB o quetamina. El test cuesta unos siete euros y en treinta segundos comunica si nuestro gin tonic ha sido mezclado con alguna de esas tres drogas, que usadas para tan malvados fines dejan a las víctimas groguis y con una amnesia que les impide recordar qué les ha sucedido cuando se despiertan y el violador ha volado.