?ada más adecuado para una jornada festiva como la de hoy que una imagen de una familia unida. Como la de Bruce Willis , por ejemplo. Si les dijera que posa aquí con sus cuatro hijas, probablemente me creerían. Pero voy a escribir la verdad. Bruce Willis sólo tiene tres hijas. La chica más alta vestida de negro es la actual esposa del actor. Es actriz, se llama Brooke Burns y es así de risueña. La más pequeñita del abrigo blanco es Tallulah Belle , la del vestido de lunares es Demi Moore (¡glups!) perdón, es Rumer Glen , aunque se trate del vivo retrato de su madre y, la tercera, es Scout LaRue . Como ven, a Bruce se le podrá acusar de muchas cosas, pero no de haber elegido a la ligera los nombres de sus hijas. Toda la familia se reunió, no para celebrar el Viernes Santo, sino para acompañar a papá en la premiére de su última película, The whole ten yards . Protagonistas de la jornada Viernes Santo, día de asueto y recogimiento. No sé si alguna vez lo han pensado pero, entre los protagonistas de un día como hoy, se encuentran bichitos como éstos; animales criados para servirnos de alimento pero que en este viernes, como esos presos que reciben el indulto, se liberan de su cruel destino y pueden pasearse tranquilamente por el universo católico sin temor a que el cuchillo de un matachín siegue su futuro. Los de la fotografía, como ven, son una monada. Al más puro estilo Babe . De hecho, como su congénere cinematográfico, estos cochinos son australianos y forman parte de una de las multiples actividades festivas que se celebran en la feria de Semana Santa de Sídney. Honor pues al animal que la tradición católica protege un día como hoy y olvida el resto del año. Seguro que si algún cerdito pudiera leer me contestaría que le caen mucho mejor los musulmanes, que los respetan todos los días del año. Pero los cerdos no saben leer y están exquisitos pasados por la cocina. Y es que el amor por los animales, según como se lleve, puede acarrear extrañas consecuencias. Valga como ejemplo el caso de Catherine Kaczanowski , una neoyorkina de Brooklin muy apegada a su gato Smoochie . Tanto que, cuando supo que el minino tenía un tumor en el cerebro, se vio en la encrucijada de enfrentarse a la muerte del animal o a una carísima intervención quirúrgica. Como no tenía dinero, ni corta ni perezosa, atracó un banco y se llevó un botín de dos mil dólares. Suficiente para operar al gato. Pero, claro, a Catherine, de 44 años, la aventura debió parecerle lo suficientemente asequible como para volver a intentarlo. Y lo hizo cuatro veces. Todas ellas en la misma calle, la avenida 18 de Brooklin. En la última escaramuza la detuvieron y se quedaron con el botín global: 7.500 dólares. Ahora el gato, que ya está operado, se ha tenido que quedar con una amiga de la atracadora ya que Catherine ha dado con sus huesos en la cárcel. Sabíamos que Beckham era muchas cosas: un astro del balón, un paradigma metrosexual, un icono comercial, un seductor... pero no sospechábamos que algún día pudiera ganar un premio literario. Pues lo ha hecho. Y no sólo eso, sino que la prestigiosa British Book Awards ha tenido que crear un galardón especial para el ídolo. Como el libro que dictó Beckham (físicamente lo escribió el periodista Tom Watts ) ha tenido tantísimo éxito, ha sido creado un premio para destacar la capacidad de vender mucho y muy rápido. Concretamente 103.000 ejemplares en la primera semana.