Alberto de Mónaco y sus chicos

Alba Díaz-Pachín

SOCIEDAD

07 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Cómo están los royals ... las salidas de tono de los Saboya , las salidas sin entrada de Ernesto y ahora Alberto de Mónaco . El heredero del principado mediterráneo estuvo en Barcelona para inaugurar el Congreso de la Comisión Internacional para el Estudio Científico del Mediterráneo, dentro del Fórum 2004, y tras la reunión del grupo acudió a una sala de prensa para atender a los periodistas. Entre estos había de todo, es decir, desde redactores y fotógrafos de periódicos hasta cámaras de televisión o reporteros de revistas del corazón. Seguro que con el fin de expulsar a quienes consideran paparazzi , los guardaespaldas del príncipe empujaron y golpearon a algunos de los profesionales que cubrían el acto, a varios los encerraron al otro lado de una puerta y hubo (fotógrafo, claro) quien recibió un manotazo en la cara. En el colmo del atrevimiento, uno de estos escoltas decidió empujar contra la pared a un periodista y pedirle la documentación. Tanta chulería la saldaron los reporteros dando dónde más duele: se plantaron y no sacaron ni una triste imagen del momento. El mundo es un pañuelo El otro día les informaba de que los príncipes de Asturias andaban de luna de miel por una recóndita isla tailandesa. Pues al parecer, los herederos están ahora en Pekín. Sí, y según un confidencial de Internet la historia se ha sabido porque el mundo es un pañuelo. Según la versión de este portal, Felipe y Letizia se subieron a un vuelo de la compañía Thai y en plena travesía a Pekín escucharon al comandante de la nave decir por megafonía y en perfecto español que saludaba especialmente a los príncipes de Asturias. Ni el matrimonio ni sus escoltas podían creer que el piloto de un avión tailandés supiese español y los conociese. Al parecer, el comandante aprendió castellano en Salamanca, nada menos. En fin, que con tal motivo se enteró todo quisque del destino de los príncipes. Eso sí, sólo quiero apuntar un pequeño detalle que me inquietó: el citado confidencial asegura que la pareja despegó de Bangkok, en la India. O el que lo escribió tiene un pequeño lío con el Sudeste asiático -y por eso no pongo el nombre del portal- o Bangkok es en la región igual que Esteiro en Galicia, que hay más que hongos. Es ya una tradición. Ayer la empresaria María Rosa Salvador entregó la Aguja de Oro, esa distinción con que se pretende homenajear a alguien relacionado con el mundo de la moda, y cuya trayectoria resulte relevante. Son muchos pero muy escogidos los que poseen este galardón, pero ayer realmente la lucieron en el museo del Traje dos nombres absolutamente incuestionables: el modisto italiano Valentino -por cierto, se apellida Garalbani - y el español Manuel Pertegaz . El primero obtuvo el premio como diseñador y el segundo, honorífico a toda su vida. Tanto glamur en cuatro manos es difícil de encontrar. Termino hoy con dos noticias de marcas casi imposibles. Está el caso del Ilie Nastase , un tenista rumano que en los setenta arrasaba en las pistas... y en las camas. Cuenta en su biografía que a lo largo de su vida se ha acostado con 2.500 mujeres, y eso que comenzó a los veinte años y con una prostituta; pues con la viagra aún le queda cuerda, porque sólo tiene 58 años. El otro récord tampoco es una tontería: el alemán Werner Schultze se proclamó campeón de saltos de trampolín en una competición para mayores. Él lo es, tiene 88 años. Parece que entre estos dos se puede hacer una réplica de Papuchi .