?e acercan los Sanfermines, una fiesta de exaltación de los toros, y los del PETA (Personas a favor de un Trato Ético a los Animales) han comenzado a protestar. Lo hicieron ayer en Pamplona vestidos (es un decir) de esta guisa. Mucho «toros no», «dejen a los morlacos en paz», y hasta tatuajes, como el que luce el guarro que está al lado de la del tanga. Ética no les faltará, pasión está visto que les sobra, pero buen gusto... En Denia, esa población playera levantina donde los mesetarios descansan sus agarrotados músculos en verano, lo de los toros se vive también con mucha pasión.: los tiran al agua entre nervios y risas y después una lanchita los recoge. Una maravilla tan grande y respetuosa que justifica por sí sola la manifestación de los PETA. Claro que puestos a elegir, casi me quedo con los cuernos de los toros que con los otros. Ya saben, como los que supuestamente le puso Alberto Cortina a su mujer Marta Chávarri con una modelo y que salieron publicados en Diez minutos. Ahora, nueve años después, el Tribunal Supremo ha condenado a la revista a pagar 18.000 euros por intromisión en el derecho al honor del empresario. Según la sentencia (que ratifica dos anteriores) la noticia era puro cotilleo y no aportaba nada a nadie, al contrario, sólo perjudicaba a las partes. Nueve años después, el titular del conflicto «Alberto Cortina y Marta Chavarri, al borde de la ruptura» parece de párvulos. Los italianos son el paradigma de la belleza masculina. Lo he dicho mil veces y así lo creía hasta ahora. Una pasea por las ciudades italianas y no da crédito: coches, ropa, arquitectura, señores... todo es de quitar el hipo. La mirada de un italiano, su sonrisa, su idioma... ¡pues pura fachada! Fíjense si no en una encuesta realizada entre las mujeres del país, que dice que sólo el 5% -¡sólo el 5%!- tiene una vida sexual plenamente satisfactoria. Entre la gente joven la media es mayor, el 60% está contenta con la parte que le toca, pero a partir de los cuarenta la cosa es para echarse a temblar. Es decir, al principio te vale porque con cuatro tonterías te conformas, pero una vez que empiezas a saber -y por tanto a exigir- te encuentras que el arrebatador le pone más pasión a un partido de fútbol de segunda que a una noche contigo. El resultado: el 40% de las cuarentonas no llegan al orgasmo ni con mapa. Peluquero político Sin embargo, los varones del país parecen mantener perennemente esa actitud de conquistador y para no defraudar su imagen hasta en el Parlamento se ha organizado un concurso público oficial para encontrar peluqueros. Hay sesenta candidatos para el puesto, y todos cumplen estos requisitos exigidos: tener entre 21 y 40 años, cinco años de experiencia, disponer de un título de secundaria y pasar un examen de cien preguntas sobre el ordenamiento del Estado, historia, lenguaje y normas sobre higiene y seguridad en el trabajo. A lo mejor sus señorías piensan que les tienen que arreglar la cabeza por dentro, y no por fuera. Y termino con un japonés que se comió 53 perritos calientes en 12 minutos. Se llama Takeru Kobayashi , es de Nagano. Es el cuarto año que supera su propio récord que no sé si es más gástrico que gastronómico.